El extremo colombiano Luis Díaz vivió uno de los partidos más extraños de su carrera este 14 de marzo durante el empate 1-1 entre Bayern Múnich y Bayer Leverkusen por la fecha 26 de la Bundesliga.
El guajiro tuvo una actuación llena de contrastes: marcó gol, cometió un error en el tanto rival, lanzó una peligrosa patada y terminó expulsado por doble amarilla tras una supuesta simulación dentro del área. Pese a todo, fue elegido como la figura del partido.
El árbitro reconoció su error
La expulsión de Díaz se convirtió en el principal tema de conversación tras el encuentro. El árbitro del partido, Christian Dingert, reconoció después del juego que su decisión pudo haber sido equivocada.
En declaraciones a Sky Sports, el juez explicó que en el momento interpretó la acción como una simulación, lo que le costó al colombiano la segunda tarjeta amarilla.
“Durante el partido interpreté la jugada como una simulación. Eso fue lo que vi. Al revisar las imágenes ahora, está claro que no fue penalti. Pero la tarjeta roja fue muy severa; no la sacaría ahora”, aseguró.
Bayern apeló la sanción
Con la expulsión por doble amarilla, Díaz quedaría suspendido para el partido contra Unión Berlín programado para el 21 de marzo en el Allianz Arena.
Ante este escenario, la directiva del Bayern decidió presentar un recurso ante el tribunal deportivo de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) para intentar dejar sin efecto la sanción automática.
Según el periodista Kerry Hau, el club adjuntó al recurso las declaraciones del árbitro y del director general del Bayern, Jan-Christian Dreesen, quien cuestionó el nivel del arbitraje.
“La DFB tiene la responsabilidad de mejorar el nivel de sus árbitros. Que Christian Dingert haya admitido su error es honorable, pero eso por sí solo no nos ayuda”, expresó el directivo.
Un antecedente en Champions
No es la primera vez que Díaz es expulsado desde su llegada al Bayern. En la Champions League ya había visto la tarjeta roja directa tras una dura entrada contra Achraf Hakimi en un partido frente al Paris Saint-Germain.
En aquella ocasión recibió una sanción inicial de tres partidos, aunque tras la apelación del club la suspensión se redujo a dos encuentros.
Ahora, la polémica gira en torno a la jugada que derivó en su expulsión. Aunque en primera instancia parecía que el colombiano se dejó caer solo dentro del área, las repeticiones muestran un leve contacto del portero del Leverkusen, situación que llevó al árbitro a admitir públicamente su error tras el partido.










