Este primer domingo de cuaresma, en la misa del Angelus, en la Plaza de San Pedro de Roma, el Papa León XIV solicitó a la feligresía que, en este lapso que precede a la Semana Santa, parte de nuestro tiempo se dedique a obras de misericordia.
La oración del santo pontífice remarcó la importancia de apagar por momentos la televisión y el teléfono móvil para dedicarlo al cuidado de los ancianos y los más necesitados.
Estos actos, según el santo padre, son de penitencia, asegurando que “lejos de empobrecer nuestra humanidad, la enriquece, purificándola y fortaleciéndola en su camino hacia un horizonte”.
También, hizo un llamado a estar pendiente del otro y de escucharnos, pues eso acerca y ayuda a solucionar inconvenientes, pues dijo que: “Escuchémonos unos a otros, en las familias, en los lugares de trabajo y en las comunidades”.
A su vez, hizo un llamado a escucharnos a nosotros mismos por medio de la oración y a través de las obras de misericordia y, para ello, pidió que busquemos el silencio.
“Demos espacio al silencio, apaguemos un poco los televisores, la radio, los smartphones, (…) acerquémonos a los sacramentos”.
Destacó que nos acerquemos a quienes más lo necesitan, a los más pobres, y que renunciemos a lo que no tiene valor.
“Dediquemos tiempo a los que están solos, especialmente a los ancianos, a los pobres y a los enfermos. Renunciemos a lo superfluo y compartamos lo que ahorramos con quienes carecen de lo necesario”.
El Papa comienza ejercicios espirituales
Desde esta tarde y hasta el próximo viernes 27 de febrero, el Pontífice comenzará la semana de los ejercicios espirituales y se suspenden los compromisos públicos, incluida la audiencia del miércoles.
Cabe destacar que el retiro espiritual de una semana, en el que también participará la Curia Romana, fue creado por el Papa Pío XI en 1929, que durante varios años llevó a toda la Curia a celebrarlo fuera de Roma.









