Repentinamente, este fin de semana se conoció que el Gobierno nacional llegó a un acuerdo con las disidencias de las Farc, en el marco de la mesa de diálogos de paz, para el establecimiento de una Zona de Ubicación Temporal (ZUT), en el área rural del municipio de Tibú, Norte de Santander.. El propio presidente Gustavo Petro lo anunció con bombos y platillos.
“Se acuerda zona de paz para la dejación de la violencia con el frente 33 del estado mayor y el gobierno nacional. Allí se congregarán los combatientes y armas del frente 33”, publicó el mandatario en X.
Aunque, de acuerdo con el documento firmado por las partes, en este espacio se “garantizará el Estado social de Derecho y el funcionamiento de las instituciones que participarán en las transformaciones territoriales”, ha habido una lluvia de críticas y voces de algunos sectores que creen que será un nuevo Caguán.
“Los antecedentes del Caguán no pueden repetirse en el Catatumbo. No podemos entregar territorio sin control, sin garantías ni presencia estatal. Desde Tibú se alzan voces de alerta y desde el Senado no dejaremos que se imponga una paz que ponga en riesgo a nuestra comunidad”, señaló el senador nortesantandereano Jairo Alberto Castellanos.
Sin embargo, alias Andrey, vocero del frente 33 de las Farc en la mesa de diálogo, salió a desmentir esas afirmaciones. “No es una zona de distensión, ni mucho menos busca generar más violencia”, sostuvo en un video que circula en redes sociales.
De acuerdo con el Gobierno, para la definición de la ZUT, se analizaron y evaluaron las propuestas presentadas por las partes y finalmente se concertó su ubicación, teniendo en cuenta las condiciones de seguridad, logísticas, geográficas y administrativas requeridas, para cumplir con las necesidades básicas de permanencia temporal.
Las delegaciones elaborarán los acuerdos y protocolos necesarios para el establecimiento de la ZUT y su funcionamiento, así como la temporalidad en cada una de sus fases.










