El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar una fuerte advertencia contra los grupos narcotraficantes de América Latina y aseguró que su gobierno estaría listo para iniciar una ofensiva terrestre, luego de concentrar durante meses sus operaciones en el mar.
Las declaraciones se dieron en una entrevista con Fox Business, donde el mandatario defendió los resultados de la estrategia implementada en el Caribe y el Pacífico.
De los ataques marítimos a la ofensiva terrestre
Según explicó Trump, la prioridad inicial fue neutralizar las llamadas “narcolanchas”, ya que, de acuerdo con su versión, los grupos criminales utilizaban estas embarcaciones como vía de escape ante posibles operaciones en tierra.
“Tuvimos que ir por los botes primero. Ahora no hay botes, así que vamos a atacarlos muy duro por tierra”, afirmó el presidente.
El republicano sostuvo que la ofensiva marítima permitió reducir en un 33 % el flujo de drogas, incluido el fentanilo, hacia territorio estadounidense.
Operación ‘Lanza del Sur’ y balance de víctimas
Desde agosto de 2025, Estados Unidos desplegó tropas en el Caribe sur en el marco de la operación denominada ‘Lanza del Sur’ (Southern Spear), dirigida por el Comando Sur.
De acuerdo con cifras oficiales, 39 embarcaciones señaladas de participar en rutas de narcotráfico han sido bombardeadas. Estas acciones han dejado al menos 120 personas muertas, una cifra que ha generado cuestionamientos por parte de gobiernos de la región y organizaciones defensoras de derechos humanos, que advierten posibles ejecuciones extrajudiciales.
Al menos cuatro personas han sobrevivido a los ataques y una más permanece desaparecida.
El más reciente bombardeo en el Pacífico
El Comando Sur informó que el 9 de febrero la Fuerza Operativa Conjunta Southern Spear ejecutó un “ataque cinético letal” contra una embarcación que, según inteligencia estadounidense, transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico oriental.
En el operativo viajaban tres personas: dos murieron y una quedó desaparecida en el mar. Tras el enfrentamiento, se activaron protocolos de búsqueda y rescate con apoyo de la Guardia Costera de Estados Unidos.
Incertidumbre sobre los ataques en tierra
Pese a la contundencia de sus declaraciones, Trump no detalló en qué países se llevarían a cabo las posibles operaciones terrestres ni bajo qué marco legal internacional se desarrollarían.
El anuncio abre un nuevo capítulo en la estrategia antidrogas de Washington y podría aumentar la tensión diplomática con varios países latinoamericanos, en un contexto ya marcado por controversias en torno a la soberanía y los derechos humanos.









