A través de un comunicado oficial, la Fundación Universitaria Los Libertadores advirtió que el reciente incremento del salario mínimo, fijado en $1.750.905, está generando tensiones económicas en el sector educativo colombiano. La institución señaló que el desajuste entre el aumento salarial y el cálculo previo de matrículas podría afectar la sostenibilidad financiera de universidades y colegios.
Ángela María Merchán Basabe, rectora de la institución, explicó que el principal problema radica en la falta de sincronía entre el aumento del salario mínimo y la definición de los valores de matrícula, los cuales se determinan con base en el IPC y deben reportarse con anticipación al Ministerio de Educación.
“En las instituciones educativas estos costos no pueden trasladarse al usuario final, por lo que deben ser asumidos internamente”, precisó la rectora.
Costos operativos en aumento
El alza salarial no solo impacta la nómina directa, sino también los contratos de servicios tercerizados y las cargas prestacionales. En el caso de las universidades, el incremento en aportes sociales también presiona los presupuestos institucionales.
De acuerdo con el comunicado, expertos en economía y educación advierten que esta tendencia podría mantener la inflación del sector educativo entre el 6,5 % y el 7,5 %. Sin embargo, más allá de las cifras, la preocupación central es el posible efecto sobre el acceso a la educación superior.
Brecha en acceso podría ampliarse
Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida 2024 del DANE, solo el 36 % de los jóvenes entre 17 y 21 años cursa estudios superiores en Colombia. La cobertura en capitales alcanza el 42,6 %, mientras que en zonas rurales apenas llega al 16,3 %.
En departamentos como Vichada, Vaupés y Guainía, menos del 8 % de los jóvenes logra ingresar a la universidad.
Para la institución, este panorama demuestra que el acceso a la educación superior ya es desigual, y un aumento sostenido en los costos podría profundizar esa brecha, afectando especialmente a estudiantes de regiones apartadas y familias con menos recursos.












