El empate 2-2 entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga, disputado este martes por la Liga, quedó en segundo plano luego de los graves hechos de violencia que se registraron durante y después del encuentro. Lo que debía ser una jornada de fiesta por el regreso del clásico del oriente a la primera división terminó en tragedia con la muerte de un aficionado visitante.
Los disturbios iniciaron en las tribunas y se extendieron a los alrededores del estadio General Santander, dejando heridos, daños materiales y un joven muerto.
¿Quién era el hincha asesinado?
Según información revelada por la revista Semana, la víctima fue identificada como Camilo Rojas, un joven estudiante de veterinaria, oriundo de Floridablanca, quien había viajado a Cúcuta para acompañar al equipo de sus amores.
De acuerdo con versiones recogidas por testigos, Camilo fue atacado por integrantes de la barra del Cúcuta Deportivo cuando se encontraba en una estación de servicio cercana al estadio. En su intento por ponerse a salvo, habría ingresado a un establecimiento comercial, donde fue alcanzado y apuñalado en repetidas ocasiones.
Los hechos ocurrieron después del partido
El medio explicó que el ataque se produjo pocos minutos después del final del partido, a unos 200 metros del escenario deportivo. Seis personas habrían participado en la agresión contra el joven hincha, quien murió en una vía cercana al Coloso de Lleras antes de recibir atención médica.
El cuerpo de Camilo Rojas fue trasladado posteriormente a Medicina Legal de Cúcuta para los procedimientos correspondientes.
Capturados y balance de los disturbios
La Policía Metropolitana de Cúcuta confirmó que dos personas fueron capturadas y están siendo investigadas por su presunta participación en el homicidio. Además, los enfrentamientos dentro y fuera del estadio dejaron al menos cinco personas heridas, entre ellas un uniformado.
Los disturbios también provocaron daños en establecimientos comerciales cercanos al estadio, lo que agravó el balance de la jornada.
Reconocen fallas de seguridad en el partido
Tras lo ocurrido, la Comisión de Fútbol de Cúcuta aceptó públicamente que el operativo de seguridad fue insuficiente para un partido catalogado como de alto riesgo.
Luis Fernando Fuentes, secretario técnico de la Comisión, admitió en declaraciones a Caracol Radio que hubo errores graves en la logística: “Fue una falla de logística, me da pena decirlo, pero no hubo un buen control y ahí están las consecuencias”.
Posibles sanciones y medidas inmediatas
Ante la magnitud de los hechos, las autoridades locales convocaron una reunión urgente con la Comisión Nacional de Fútbol, el Ministerio del Deporte y la Dimayor, con el objetivo de evaluar responsabilidades y definir sanciones.
Según Fuentes, aunque los procesos formales suelen tardar hasta 15 días, las actuaciones disciplinarias comenzarán de inmediato y podrían incluir sanciones administrativas, deportivas y restricciones al ingreso de público.
El directivo también cuestionó la existencia de barras organizadas en la ciudad y advirtió sobre la falta de control de estos grupos: “Aquí no tenemos barras futboleras organizadas; lo que hay son grupos de jóvenes a los que les gusta el fútbol, pero también el desorden”.
Finalmente, hizo un llamado contundente para erradicar la violencia de los escenarios deportivos: “Cuando el estadio se vuelve un escenario de guerra, cualquier ciudadano queda expuesto. Hasta ahí esto puede llegar”. La investigación judicial continúa mientras el país vuelve a debatir sobre la seguridad en el fútbol profesional colombiano.










