La paradoja de dedicar la vida a la medicina para terminar desamparado por el propio sistema de salud es la realidad que hoy enfrenta Diego Parra en Bogotá. Este médico general, quien padece esclerosis múltiple y el extraño síndrome de persona rígida, ha tomado la drástica decisión de solicitar la eutanasia.
Su petición no solo se fundamenta en el deterioro irreversible de su salud, que lo mantiene postrado en una cama, sino en la lucha agotadora contra su entidad prestadora de salud, EPS Sura, por servicios básicos que, según su denuncia, no llegan a tiempo para mitigar su dolor.
Un diagnóstico devastador y el peso de 14 enfermedades huérfanas
La complejidad del estado de Diego Parra es abrumadora. Lo que comenzó como un diagnóstico de dos enfermedades huérfanas terminó desencadenando otras 12 patologías adicionales que han mermado por completo su movilidad y calidad de vida.
@diegoalejandropar721 con cualquier ayuda de la forma que sea pero la mejor ayuda en este momento es compartiendo los videos presionando a@Gustavo Petro @Colegio Médico Colombiano @MinSaludCol para que haga bien las cosas ya escucharon lo que les recibo lo que tenga por favor es muy desesperante tener rigidez y no poder hacer nada Dios los bendiga#salud #sos #sufrimiento #medicina @dr.wildercastiblanco ♬ sonido original – Dr Diego Parra
El médico describe un cuadro de inflamación severa en los tendones, rigidez muscular extrema y un dolor constante que no cede ante los tratamientos actuales. Para Parra, la ironía es dolorosa: pasó años en la academia y en hospitales formándose para salvar vidas, pero hoy siente que no hay nadie dispuesto a salvar la suya de un sufrimiento que considera indigno.
La batalla legal por un tratamiento integral en Colombia
A pesar de su condición crítica, Parra ha tenido que recurrir a la justicia para intentar garantizar su bienestar. Actualmente, el profesional cuenta con una tutela en segunda instancia que ordena a la EPS brindar un tratamiento integral.
Sin embargo, el médico asegura que los retrasos en la entrega de medicamentos esenciales, la dificultad para acceder a citas con especialistas y las trabas en la atención domiciliaria persisten, agravando su estado día tras día. Esta desatención fue el detonante final para que, hace un año, iniciara el trámite formal para acceder a la muerte asistida en el país.
Un llamado de auxilio al Gobierno ante el abandono de los pacientes
El testimonio de Diego Parra trasciende su caso particular y se convierte en una crítica mordaz al sistema de salud colombiano y a la gestión del Gobierno Nacional. El médico sostiene que los pacientes con enfermedades huérfanas o complejas se sienten en un abandono absoluto, donde las trabas administrativas terminan siendo más letales que las mismas patologías.
Al solicitar la eutanasia, Parra busca poner fin a un ciclo de dolor que, según sus palabras, ha dejado de ser una vida para convertirse en una agonía prolongada por la burocracia, esperando que su caso sirva como una alerta sobre la desprotección que enfrentan miles de colombianos en situaciones similares.











