El presidente Gustavo Petro anunció que su Gobierno incluirá un impuesto a las ganancias extraordinarias del sector bancario dentro de los decretos derivados de la emergencia económica. El anuncio lo hizo a través de su cuenta en X, donde defendió la iniciativa como una decisión “justa” en medio de las necesidades sociales del país.
Según el mandatario, gravar estas utilidades no debería ser visto como un castigo, sino como una herramienta para redistribuir recursos y fortalecer áreas estratégicas de la economía nacional.
Impuesto a la banca: la apuesta del Gobierno Petro
La propuesta busca que parte de las utilidades obtenidas por el sistema financiero, especialmente en periodos de alta rentabilidad, se destinen a programas sociales y sectores productivos.
El anuncio se conoció después de una reunión entre representantes del sector financiero y el ministro de Hacienda, Germán Ávila. Sin embargo, el encuentro no dejó conclusiones públicas claras frente a otro punto sensible: las llamadas inversiones forzosas.
¿Qué son las inversiones forzosas y por qué generan tensión?
En un reciente consejo de ministros, Petro planteó la posibilidad de obligar a los bancos a destinar un porcentaje de sus recursos a sectores definidos como prioritarios por el Gobierno, entre ellos la agricultura, la industria y la economía popular.
La medida, conocida como inversiones forzosas, ha sido presentada por el Ejecutivo como un mecanismo para dinamizar el crédito productivo y cerrar brechas sociales. No obstante, desde los gremios financieros advierten que podría afectar la estabilidad del sistema, encarecer los préstamos y frenar la inversión.
Un debate que viene desde el inicio del mandato
El choque entre el Gobierno y la banca no es nuevo. Desde que llegó a la Casa de Nariño, Gustavo Petro ha cuestionado las altas utilidades del sector financiero, especialmente en escenarios de tasas de interés elevadas.
Para el presidente, el sistema financiero debe asumir un rol más activo en el desarrollo económico del país. Con este nuevo impuesto a las ganancias extraordinarias, el debate sobre el papel de los bancos en Colombia vuelve a ocupar el centro de la agenda política y económica.




