El Consejo de Estado suspendió provisionalmente el decreto con el que el gobierno de Gustavo Petro fijó el salario mínimo de 2026 en $2.000.000, incluyendo el auxilio de transporte. La decisión abrió un nuevo pulso jurídico y político sobre el aumento del 23,7 % que impacta a más de 2,4 millones de trabajadores en el país.
Durante una alocución el 15 de febrero, el mandatario aseguró que la revisión del acto administrativo tomará más tiempo del plazo inicial de ocho días señalado por el alto tribunal, periodo en el que debía expedirse un decreto transitorio justificando las razones del incremento.
Petro también instruyó a los ministros de Hacienda, Germán Ávila, y de Trabajo, Antonio Sanguino, para que el nuevo documento incorpore el concepto de “salario vital”, tema que será llevado a la mesa de concertación prevista para el 16 de febrero con representantes de empresarios y centrales obreras.
Además, el presidente pidió abrir la discusión sobre la tasa de interés del Banco de la República, al considerar que su nivel actual estaría incidiendo negativamente en la economía nacional.












