El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró que Nicolás Maduro ejerce una dictadura en Venezuela por la concentración del poder, pero afirmó que no existe evidencia que lo vincule con el narcotráfico, como lo sostiene el Gobierno de Estados Unidos. La declaración volvió a encender el debate regional sobre la crisis venezolana y las tensiones diplomáticas en América Latina.
A través de su cuenta en X, el mandatario colombiano sostuvo que la acusación de Washington contra Maduro responde a una narrativa política. “Maduro es dictador por concentrar poderes, pero no hay ninguna evidencia en Colombia de que sea narco. Esa es una narrativa de los EE. UU.”, escribió Petro, en respuesta a una crítica de la periodista Ángela Patricia Janiot.
La comunicadora había cuestionado la postura del jefe de Estado colombiano, señalando que Petro ha sido severo en sus calificativos contra líderes de derecha en la región, pero, según ella, evasivo frente al mandatario venezolano. La respuesta del presidente marcó un punto de inflexión, al reconocer abiertamente el carácter autoritario del gobierno de Maduro.
Estados Unidos insiste en acusaciones contra Maduro
Las declaraciones de Petro contrastan con la posición de Estados Unidos, que ha señalado al presidente venezolano como presunto líder del Cartel de los Soles, organización que Washington cataloga como terrorista. El Gobierno de Venezuela ha rechazado de manera categórica estas acusaciones y las considera parte de una estrategia de presión internacional.
En este contexto, Petro reiteró su rechazo a una intervención militar extranjera y recordó que meses atrás propuso un gobierno de transición compartido en Venezuela como salida política a la crisis, especialmente tras el despliegue aeronaval estadounidense en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
Nuevas tensiones por declaraciones sobre Chile
El pronunciamiento sobre Maduro se da en medio de otra controversia diplomática. Tras el triunfo de José Antonio Kast en la segunda vuelta presidencial en Chile, Petro afirmó que en América Latina “vienen los vientos de la muerte” y aseguró que jamás estrecharía la mano de “un nazi y un hijo de nazi”, palabras que provocaron una nota de protesta del Gobierno chileno encabezado por Gabriel Boric.
Pese a la reacción oficial de Santiago, el presidente colombiano volvió a insistir en sus calificativos. “Lo que ha ganado en Chile no es la derecha, sino la extrema derecha. En América Latina, eso es fascismo puro”, escribió nuevamente en X, reforzando un discurso que ha generado fuertes divisiones políticas y diplomáticas en la región.










