En un acto de perdón con la comunidad de paz de San José de Apartadó, el presidente Gustavo Petro afirmó que está cautivo en su propio cargo y denunció que la oposición lo persigue constantemente.
“No soy el presidente de Colombia, soy el preso de Colombia. Pero no de su pueblo, sino de su oligarquía. Un presidente preso y vigilado, segundo a segundo, dijo el mandatario en la Plaza de Armas de la Casa de Nariño.
Esta afirmación la hizo tras asegurar que no le permitieron condecorar a los soldados que ingresaron a El Plateado. “En Cancillería, los funcionarios de segundo nivel dijeron que no había el material suficiente para hacer las medallas”, expresó.
Por otra parte, cuestionó a los partidos políticos por oponerse a sus reformas sociales. “Son ocho partidos, la mayoría con solo un congresista, pero ubicados justo donde pueden hundir las reformas que necesita el pueblo. ¿La razón? Sus dueños son la codicia y el poder”, señaló.
En medio del acto de reconocimiento de responsabilidad internacional y disculpas públicas a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, el mandatario sostuvo que la reparación más grande que puede ofrecer el Gobierno no solo es material, sino moral, política y social.
“El Estado colombiano es culpable de la violencia. Y es el pueblo quien tiene derecho a saber la verdad, sin depender de ningún poder”, manifestó.
Y agregó que “la Agencia Jurídica ya no está para pagar abogados que ataquen a las víctimas, sino para ponerse a su servicio”.
Así mismo, hizo un llamado a las Fuerzas Militares. “Haremos Paz si nos perdonamos, y seremos un gran país. No quiero soldados matando soldados en el extranjeros. Los soldados de Colombia no son para matar, son para hacer vivir. Es el Estado el que tiene que cambiar y ese Estado debe pedir perdón a toda Colombia, porque su ejercicio ha producido 700 mil asesinatos”, puntualizó.










