Luego de más de un mes de incertidumbre y pronósticos poco alentadores, el niño de siete años que resultó gravemente herido en el accidente provocado por un taxista en estado de embriaguez en Bogotá salió del coma y ya fue dado de alta. Su madre, Derly Milena Torres, habló por primera vez del caso y envió un mensaje cargado de reflexión y dolor.
El siniestro ocurrió la noche del sábado 8 de noviembre, hacia las 7:38 p. m., en una intersección del barrio Santa Rita, en la localidad de San Cristóbal, al sur de la capital. Un taxi que se movilizaba a más de 70 kilómetros por hora arrolló a 11 personas, entre ellas cuatro menores de edad, y terminó destruyendo la fachada de un establecimiento comercial.
El conductor fue identificado como José Eduardo Chalá Franco, quien presentaba grado tres de alcoholemia. Tras su captura, aceptó los cargos y fue enviado a prisión. Además, las autoridades confirmaron que el hombre tenía varios comparendos pendientes ante la Secretaría de Movilidad.
El drama familiar tras el accidente
Una de las víctimas fatales fue Karol Stephania, una adolescente de 15 años que sufrió graves lesiones y, pese a ser trasladada al Hospital Santa Clara, fue declarada con muerte cerebral el 11 de noviembre.
Su hermano menor, Juan Martín, permaneció hospitalizado y en coma durante más de un mes en el mismo centro asistencial. Contra todo pronóstico médico, el menor despertó y recientemente fue dado de alta, aunque deberá continuar con un proceso de rehabilitación.
“Juan Martín está consciente, pero ahora viene un proceso largo para recuperar la movilidad y adaptarse a las restricciones. Toca esperar”, explicó su madre en diálogo exclusivo con Noticias RCN.
Torres recordó que los médicos no tenían muchas esperanzas sobre la evolución del niño, pero aseguró que nunca perdió la fe. Incluso relató un testimonio que le compartió su hijo tras despertar: “Me dijo que vio a su hermana, que ella ya había subido al cielo y que no iba a volver, pero que él sí tenía que regresar. También dijo que vio a Dios y que le tocó las manos”.
Un mensaje de duelo y reflexión
Sobre la pérdida de Karol, su madre expresó palabras cargadas de nostalgia: “De ella me llevo los recuerdos más hermosos, su sonrisa y su nobleza. Gracias a todas las personas que la conocieron y le regalaron un momento de felicidad”.
En cuanto al responsable del accidente, Derly Milena evitó el tono de confrontación y dejó el caso en manos de la justicia. “Con el tiempo entendí que fue alcoholismo. No juzgo a nadie, ahora es momento de sanar con mi familia. Todo se lo dejo a las autoridades”, concluyó.
Este caso volvió a encender la alerta sobre los riesgos de conducir en estado de embriaguez y las devastadoras consecuencias que esta conducta puede dejar en familias enteras.










