La comunidad del municipio de Tona, en Santander, pide claridad y celeridad en el caso del fallecimiento de un pequeño de 10 años que, luego que saliera de su casa para hacer un mandado, no regresó.
Ante la falta de noticias sobre su paradero, familiares del menor notificaron a la Policía, quienes, de inmediato, activaron el protocolo de búsqueda. Horas después, las autoridades de socorro detectaron el cuerpo del menor en una zona cercana a un río.
Niño de 10 años apareció en un abismo
Al ser hallado un cuerpo, los organismos de socorro procedieron a efectuar las maniobras del rescate de los restos del menor y de realizar su identificación. De acuerdo con Medicina Legal, el niño fue identificado como Daniel Felipe Ballesteros, de 10 años, quien fue localizado cerca del puente que conduce a la vereda Chiscapá, a orillas del río Tona.
De acuerdo con el cuerpo de bomberos, el niño cayó a un abismo con una altura de 12 metros. Organismos de socorro notificaron que al momento de su hallazgo y posterior revisión determinaron que el niño no tenía signos vitales.
Cabos sueltos dentro de las primeras indagaciones
El comandante de la Policía de Santander, Néstor Arévalo, entregó detalles de la investigación, así como las condiciones en las que fue encontrado el pequeño de 10 años.
“Se activa la búsqueda del menor y fue hallado cerca al puente que conduce a la vereda Chiscapá a orillas del río Toná, en un abismo de cerca de 12 metros de altura; el cuerpo es hallado sin signos vitales”, dijo Arévalo.
Hay varias hipótesis de este caso
Entre las hipótesis que cobran más fuerza, una consiste en que el menor habría perdido el control de su bicicleta, lo que presuntamente habría ocasionado la caída al abismo. La siguiente línea de investigación que analiza la Policía es la presunta participación de un vehículo que habría participado en el accidente.
Cabe destacar que todo es materia de investigación y, por el momento, no hay una causa concluyente.
Mientras continúan las investigaciones, la Policía adelanta la búsqueda de material probatorio y testimonial para establecer las causas de tiempo, modo y lugar que rodean la misteriosa muerte del niño.










