Por actos de corrupción vinculados presuntamente con el carrusel de la contratación, Antonio Sanguino, ministro de Trabajo, irá a juicio ante la Corte Suprema de Justicia. Las autoridades lo acusan de presunto tráfico de influencia en servidor público.
De acuerdo con el ente investigador, los hechos se remontan al 2009, en la alcaldía de Samuel Moreno, cuando Sanguino ejercía como concejal. Para ese entonces el distrito de Bogotá desarrollaba procesos de selección de gerentes para hospitales públicos y uno de estos procesos era para el de Usme.
La primera persona nombrada fue la que Sanguino propuso. En ese entonces, el ahora ministro y entonces concejal presuntamente le solicitó al secretario de Salud de la época, Héctor Zambrano, y al alcalde de ese momento seleccionar a Liliana Patricia Paternina.
Por ello, el alto tribunal aseguró que Antonio Sanguino actuó “por fuera del deber que tenía como servidor público de proceder con transparencia e imparcialidad y fue en contravía de los mandatos legales y constitucionales que rigen la función pública”.
Según el alto tribunal, tras la elección de Liliana Paternina, supuestamente se siguieron usando las influencias para la dotación de la nueva sede del hospital, cuyo fin era beneficiar a la empresa propiedad de Héctor Julio Gómez, contratista vinculado con el carrusel de la contratación.
Presuntamente, Sanguino y Gómez pactaron la comisión del 10% a cambio de la adjudicación de la obra. Por este caso, al ministro de Trabajo le imputaron cargos ante el juzgado 34 Penal de Control de Garantías en octubre del 2024.
Ahora este caso está en manos de la Corte Suprema bajo la potencia del magistrado Jorge Emilio Caldas. Según el expediente, “la influencia ejercida por el señor Antonio Sanguino tenía el fin de obtener beneficio ilícito consistente en controlar la contratación del hospital de Usme”.
Por estos hechos, el ministro de Trabajo deberá comparecer ante la justicia.









