James Rodríguez continúa su proceso de adaptación en Major League Soccer tras su debut con Minnesota United, una experiencia que, aunque exigente, le dejó sensaciones positivas.
El volante ofensivo sumó minutos en un contexto complicado, en la derrota 6-0 ante Vancouver Whitecaps y reconoció que aún se encuentra en fase de ajuste, especialmente por las condiciones de juego y el ritmo de la competencia. “Fue duro entrar así; ya íbamos perdiendo por muchos goles, Pero entré para hacer mi trabajo, que es intentar jugar bien en tan solo unos minutos. Creo que jugué bien. Personalmente me siento bien”
La MLS, una liga de alta exigencia física
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención del colombiano es la intensidad del torneo. Según explicó, el fútbol en Estados Unidos demanda un esfuerzo físico constante, con partidos de alto ritmo y mucha dinámica.“Siempre estoy dispuesto a aprender cosas nuevas a lo largo de mi carrera. Me estoy adaptando a este nuevo estilo de fútbol y quiero ayudar al equipo a ganar y jugar bien”.
Además, el uso de canchas sintéticas, una constante en varios escenarios de la liga, ha sido otro factor al que ha tenido que acostumbrarse, lo que representa un reto adicional incluso para un jugador con amplia trayectoria internacional.
Próximo reto con Minnesota United
James ya trabaja junto a su equipo con la mira puesta en el duelo ante Seattle Sounders, en lo que será su segunda aparición con el club.
Este compromiso será clave para seguir sumando minutos y encontrar su mejor versión antes de integrarse a la Selección Colombia, que disputará amistosos internacionales a finales de marzo.
La llegada de James a la MLS responde a un plan claro: recuperar continuidad y ritmo competitivo en un año determinante. Con el Mundial 2026 en el horizonte, el mediocampista busca consolidarse en su nuevo equipo y mantenerse como una de las piezas clave del combinado nacional.












