El departamento de Córdoba atraviesa uno de los episodios más críticos de los últimos años tras las fuertes inundaciones que han dejado a miles de ciudadanos damnificados y cuantiosos daños en infraestructura, vivienda y producción agrícola.
En medio de un tenso Consejo de Ministros liderado por el presidente Gustavo Petro, el gobernador Erasmo Zuleta insistió en que la magnitud del desastre requiere respuestas urgentes y recursos de ejecución inmediata, sin depender exclusivamente de futuras reformas tributarias ni de trámites presupuestales prolongados.
“El tiempo es determinante en una emergencia de esta dimensión”, ha reiterado el mandatario regional, subrayando la necesidad de actuar con rapidez para garantizar una verdadera reparación de daños y la reactivación económica del territorio.
La propuesta: usar $6 billones de regalías sin ejecutar
La principal alternativa planteada por Zuleta es recurrir a recursos existentes que aún no han sido ejecutados. Según explicó, el Gobierno nacional cuenta con más de 6 billones de pesos provenientes de saldos de regalías destinadas a ciencia, tecnología y medio ambiente, que podrían redireccionarse para atender la emergencia.
El gobernador sostiene que estos fondos representan una “caja” disponible que permitiría responder con liquidez inmediata, evitando procesos administrativos que podrían tardar meses mientras la población afectada continúa esperando soluciones.
Otras fuentes de financiación sobre la mesa
Además del uso de regalías, Zuleta propuso evaluar el desahorro del Fompet (Fondo Nacional de Pensiones de las Entidades Territoriales), la reactivación de normas que beneficien al pequeño productor rural y aportes directos de los departamentos, siempre que exista un plan claro de inversión.
El mandatario pidió al Gobierno nacional una “radiografía 360” que permita conocer con precisión el destino de los recursos y establecer una hoja de ruta concreta para la recuperación.
Dos fenómenos climáticos atípicos agravaron la tragedia
La emergencia en Córdoba no responde a una sola causa. De acuerdo con las autoridades, el desastre fue producto de la convergencia de dos fenómenos naturales inusuales.
Por un lado, un frente frío proveniente del norte se estacionó sobre la zona costera del departamento. Al mismo tiempo, una vaguada originada en la Amazonía avanzó hacia la región andina.
La combinación de ambos sistemas provocó lluvias extraordinarias: en apenas dos días se registraron más de 250 milímetros de precipitaciones, volumen que normalmente cae en un periodo de dos meses. El resultado fue el desbordamiento masivo de ríos, caños y quebradas.
El Consejo de Ministros estuvo marcado por tensiones y debate político
La crisis también evidenció diferencias políticas. Durante el Consejo de Ministros realizado en Córdoba, el presidente Gustavo Petro señaló responsabilidades en sectores políticos locales y cuestionó el modelo extractivo basado en petróleo y carbón.
Aunque Zuleta evitó entrar en confrontación directa, defendió la necesidad de impulsar reformas estructurales en el sector minero-energético. Sin embargo, dejó claro que la prioridad inmediata es la atención humanitaria y la recuperación económica del departamento.











