Las fuertes lluvias tienen a los habitantes de Facatativá, San Francisco y Pacho en Cundinamarca, sin dormir debido a 14 incidentes, entre ellos, inundaciones en infraestructura vial y afectaciones en la movilidad.
En cuanto al municipio de Pacho, la emergencia se presentó debido al desbordamiento del Rionegro, lo que provocó varios daños como la pérdida de pavimento, encharcamientos y deterioro en vías. Los organismos de socorro declararon afectaciones considerables en la vereda Santa Inés y el puente Pasuncha. A su vez, se registró un movimiento de masas que obligó a las autoridades a realizar la evacuación de una vivienda.
El municipio del Peñón también registró emergencias, pues se desbordaron varias quebradas, por lo que el agua terminó ingresando a las casas y locales comerciales con pérdida de enseres y mercancías. El cuerpo de bomberos de Pacho, con ayuda de la Policía y personal médico, efectuó labores de verificación y evacuación.
Facatativá, entre los más afectados
Las fuertes lluvias, según las autoridades, afectaron la vía nacional que conecta Bogotá con Villeta, más exactamente, en el kilómetro 41+350. Fue necesaria maquinaria amarilla y el uso de volquetas para abrir el paso, debido a un deslizamiento. En este momento, hay una cuadrilla de la concesión trabajando para facilitar el tránsito vehicular.
Entre los casos más complejos está Facatativá, donde los aguaceros generaron inundaciones en varios sectores del municipio. De acuerdo con los organismos de socorro, el desbordamiento del río Botello y las quebradas Andes y Chapinero inundaron 24 barrios y hay más de 1.500 familias damnificadas.
Ante esta emergencia, la Cruz Roja, el Ejército Nacional, la Policía y el Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca desplegaron sus fuerzas para ayudar a la población a instalar sacos de arena para evitar que el agua ingrese a las viviendas y negocios.
Frente a esta situación, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, declaró que se están realizando estrategias para minimizar los daños ocasionados por las lluvias. También informó que se han registrado 44 emergencias relacionadas con la temporada invernal y sentenció que en el primer trimestre del año la cifra ascendió a 115 eventos.
Para ayudar a las comunidades afectadas, el Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca trabaja con 33 frentes de obra ubicados en diferentes departamentos y, junto con maquinaria amarilla, labora para mitigar los riesgos y restablecer la movilidad.
Las autoridades recordaron a la ciudadanía afectada estar alerta a la información emitida por las entidades de socorro con el fin de cuidar a las comunidades y evitar tragedias.












