El papa Francisco sigue sorprendiendo, aún después de su partida, con sus gestos genuinos de amor, misericordia y solidaridad. En las últimas horas se conoció que el pontífice argentino pidió que su papamóvil fuera convertido en una unidad médica para atender a los niños afectados por la guerra en Gaza.
“La cercanía que mostró a los más vulnerables durante su misión terrenal se irradia incluso después de su muerte, y esta sorpresa más reciente no es una excepción: su papamóvil, el mismo vehículo desde el que saludó y estuvo cerca de millones de fieles en todo el mundo, se transforma en una unidad sanitaria móvil para los niños de Gaza”, recalcó el Vaticano.
Y es que fueron constantes y sinceras las preocupaciones de Francisco por lo que sucedía con la población civil en la Franja de Gaza, una zona duramente atacada por Israel luego del atentado que el grupo terrorista Hamás perpetró en octubre de 2023. La Unicef advierte que, en estos 18 meses de conflicto, al menos 15.000 niños habrían perdido la vida y los heridos serían hasta 34.000, todos en el lado palestino.
El líder de la Iglesia católica, fallecido el pasado 21 de abril, clamaba a menudo: “Los niños no son números, son rostros, nombres, historias. Y cada uno es sagrado”.
La bondad infinita del papa Francisco
Afectado por lo que ocurría con los más pequeños en Gaza, donde se calcula que más de un millón de menores de edad han resultado desplazados, Francisco encargó en sus últimos meses de vida a la organización Cáritas Jesuralén la adecuación del papamóvil. Su objetivo: que el vehículo llevara algo de alivio a una comunidad que se ha quedado sin hospitales, en medio de enfermedades y necesidades.
“El papamóvil reutilizado se equipará con material de diagnóstico, examen y tratamiento, incluidas pruebas rápidas de infecciones, instrumentos de diagnóstico, vacunas, kits de sutura y otros suministros vitales. Una vez que se restablezca el acceso de la ayuda humanitaria a la franja, el papamóvil contará con médicos y personal sanitario que atenderán a los niños de los rincones más aislados de Gaza”, subrayó la Santa Sede.
Por su parte, Peter Brune, secretario general de Caritas Suecia, destacó que “con el vehículo podremos llegar a niños que hoy no tienen acceso a la atención sanitaria: niños heridos y desnutridos. Se trata de una intervención concreta, que salva vidas, en un momento en que el sistema sanitario de Gaza está casi totalmente colapsado”.
Seguro desde donde esté, desde el cielo, el papa Francisco celebra que este, uno de sus últimos deseos, se haga realidad y beneficie a cientos de infantes.











