Una nueva alerta de salud pública preocupa a las autoridades en Bogotá, luego de que se detectara xilacina, un sedante de uso veterinario, en varias muestras de tusi incautadas recientemente. El hallazgo fue confirmado por el Ministerio de Justicia a través de su Sistema de Alertas Tempranas (SAT), encendiendo las alarmas por los riesgos que esta sustancia representa para los consumidores.
Aunque se le conoce como “cocaína rosada”, el tusi no tiene una fórmula fija. Según el psicólogo clínico Daniel Rojas, del grupo Échele Cabeza, este compuesto puede ser una mezcla de cafeína, MDMA (éxtasis) y ketamina, una droga anestésica usada en animales grandes. Su fabricación casera y sin control facilita que en cada dosis se combinen ingredientes diferentes, aumentando los riesgos para quienes lo consumen.
¿Qué es la xilacina y por qué es peligrosa?
La xilacina es un tranquilizante no opioide utilizado comúnmente en medicina veterinaria, especialmente en gatos y caballos. Aunque no está diseñada para consumo humano, ha comenzado a aparecer en drogas callejeras en países como Estados Unidos, mezclada con opioides como el fentanilo o la heroína.
Entre sus efectos más peligrosos en personas se encuentra depresión del sistema nervioso central, problemas respiratorios graves, intoxicaciones severas e incluso la muerte y lesiones cutáneas profundas que pueden provocar necrosis y hasta la pérdida de extremidades en usuarios que se la inyectan
¿Es una tendencia en Colombia?
De momento, los expertos señalan que la presencia de xilacina en el mercado colombiano no es generalizada, pero el hecho de que ya se haya encontrado en Bogotá es motivo de preocupación. Daniel Rojas destaca que el desconocimiento sobre esta sustancia puede llevar a que se siga incluyendo en mezclas de tusi sin comprender sus riesgos letales.
“Aunque fueron pocas muestras, es importante estar alerta. No sabemos qué están consumiendo realmente las personas cuando compran tusi”, advirtió.
Llamado a la prevención
Las autoridades insisten en la necesidad de informar y prevenir el consumo de sustancias psicoactivas de origen desconocido. Debido a su producción artesanal y a la falta de control, el tusi puede contener ingredientes tóxicos, contaminantes o incluso letales, como la xilacina.
El Ministerio de Justicia recomienda estar atentos a nuevas alertas y evitar el consumo de drogas alucinógenas.










