La recién designada jefa del régimen en Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó este miércoles que el país estaría entrando en lo que calificó como “un nuevo momento político”, en medio de un proceso de excarcelaciones de opositores y críticos del chavismo que, según el Gobierno, continúa en desarrollo.
Durante una breve declaración a la prensa en el Palacio de Miraflores, Rodríguez sostuvo que el mensaje del Ejecutivo apunta a abrir espacios de entendimiento “desde la divergencia y la diversidad ideológica”.
La funcionaria estuvo acompañada por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior, Diosdado Cabello, que mantuvo gestos incómodos mientras la presidenta comunicaba el que podría ser un cambio de panorama a futuro en el país vecino.
No obstante, dejó claro que el régimen mantendrá una postura de mano dura frente a cualquier manifestación que considere violenta. “Los mensajes de odio, la intolerancia y las acciones de violencia no serán permitidas. El cumplimiento de la ley será estricto”, aseguró.
Rodríguez señaló que el proceso de liberación de presos políticos no ha finalizado y que se mantiene bajo coordinación con el sistema judicial venezolano.
De acuerdo con cifras oficiales, el Gobierno prevé un total de 406 excarcelaciones en esta fase, presentada como parte de una supuesta estrategia de reconciliación y diálogo nacional.
Sin embargo, el anuncio se da en un contexto de fuerte presión interna e internacional.
Familiares de detenidos y organizaciones independientes han cuestionado la veracidad de los datos divulgados por el régimen y exigen mayor transparencia en la información.
La ONG Foro Penal informó que hasta ahora solo ha podido confirmar 72 excarcelaciones desde el inicio del proceso, a comienzos de enero. Su vicepresidente, Gonzalo Himiob, advirtió que existe una amplia brecha entre las cifras oficiales y los casos verificados, y reclamó datos claros y comprobables para las familias que esperan noticias de sus allegados.
La ausencia de listas públicas con los nombres y el estatus legal de los liberados ha generado incertidumbre entre los familiares, muchos de los cuales permanecen a las afueras de los centros de detención en busca de información.
Otras organizaciones, como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), también han solicitado la publicación de registros completos y garantías para periodistas y trabajadores de medios. En la misma línea, la Asociación de Periodistas Venezolanos en el Extranjero (Apevex) exigió la liberación inmediata de más de 20 comunicadores que continúan privados de la libertad y la eliminación de los cargos en su contra.
Mientras el régimen insiste en que Venezuela avanza hacia una etapa de diálogo, la oposición y defensores de derechos humanos mantienen su escepticismo.
La Plataforma Unitaria Democrática reportó apenas 76 excarcelaciones confirmadas, una cifra similar a la manejada por Foro Penal y muy distante de la anunciada por el chavismo.
Rodríguez reiteró que el proceso sigue abierto y bajo revisión judicial, aunque el debate sobre el alcance real de las excarcelaciones y la supuesta apertura política continúa marcado por la desconfianza y las exigencias de transparencia por parte de la sociedad civil y la comunidad internacional.











