María Corina Machado se reunió este jueves con Trump en un almuerzo privado en la Casa Blanca, acompañados también por el secretario de Estado Marco Rubio, en medio de una intensa coyuntura política venezolana y tras las acciones de Washington en su país.
Al salir del encuentro, Machado aseguró a la prensa: “Contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”. Lo dijo con una mezcla de optimismo y determinación, frente a seguidores que portaban banderas y arengaban en los alrededores del complejo presidencial.
La líder opositora también saludó a venezolanos concentrados fuera de la Casa Blanca antes de dirigirse al Capitolio de Estados, donde tiene prevista otra reunión con congresistas de ambos partidos más tarde en el día.
Contexto político y expectativas
El encuentro se produce menos de dos semanas después de que fuerzas estadounidenses detuvieran al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en una operación que ha reconfigurado dramáticamente el escenario político en Venezuela.
A pesar de las declaraciones esperanzadoras de Machado, la administración Trump ha mostrado hasta ahora un enfoque ambivalente respecto a su papel en la transición venezolana. Funcionarios estadounidenses han señalado que, aunque valoran su rol como figura de la oposición, todavía consideran que no cuenta con el respaldo suficiente dentro de Venezuela para liderar una fase inicial de cambio político.
Próximos pasos y reunión en el Capitolio
Tras la reunión en la Casa Blanca, Machado se dirigió al Capitolio para reunirse con legisladores de ambos partidos, en un esfuerzo por ampliar el apoyo político estadounidense a su causa y discutir la situación venezolana en el contexto internacional.
Aunque aún no se han publicado detalles completos sobre los temas abordados, la declaración de confianza de Machado en Trump refuerza su perfil internacional como una de las voces opuestas al régimen chavista y subraya el rol de Estados Unidos como actor central en el futuro político de Venezuela.
Balance del encuentro
El encuentro resalta las tensiones y oportunidades en la actual fase política venezolana: por un lado, una oposición que intenta posicionarse ante la comunidad internacional; por otro, una administración estadounidense que maniobra entre intereses estratégicos, energía y estabilidad regional.
La visita de Machado a la Casa Blanca, y sus declaraciones de respaldo a Trump, evidencian que el futuro de Venezuela continúa siendo un tema prioritario en la agenda internacional.











