Las lluvias que enfrenta Bogotá por una temporada atípica han obligado al distrito a emitir alertas tempranas para prevenir posibles daños, inundaciones y encharcamientos en vías, calles y viviendas.
Según datos del Instituto Distrital de Gestión Riesgos (IDIGER), producto de la época atípica de precipitaciones, en Bogotá ha aumentado en 160% las lluvias, por encima del promedio histórico de los meses de enero y febrero.
Entre los casos más críticos está el que se registró el pasado 11 de febrero en la localidad de Usaquén, donde llovió en 67 minutos el 68% de lo que se registra de lluvias y que debería durar todo un mes.
La localidad de Kennedy, una de las más afectadas
De acuerdo con el IDEAM, la localidad que más se afectó por esta temporada invernal fue Kennedy, pues se registró el colapso de una vivienda en el sector de El Rubí. Según el reporte de los organismos de socorro, sus habitantes tuvieron que ser trasladados a otros lugares mientras las autoridades evaluaban el estado de la casa y confirmaban si podía ser habitable o no.
Leonel Corredor, líder comunal de la zona, describió la situación como una ‘crónica de un derrumbe anunciado’. Además, recalcó que los dueños del inmueble habían solicitado apoyo a las autoridades para impedir que la vivienda se desplomara, pero, al parecer, sus clamores no fueron escuchados.
“La gente se cansó de rogar (…) al acuerdo, y finalmente, la lluvia hizo su trabajo, que colapsara la estructura de la casa” indicó Corredor.
Otras localidades azotadas por las precipitaciones
Además de la localidad de Kennedy, los organismos de socorro llamaron la atención por los estragos que generados en San Cristóbal y Usaquén. Sus habitantes reportaron inundaciones sobre todo en horas de la tarde, donde aumentó la intensidad de las lluvias.
Producto de las inundaciones y encharcamientos, las autoridades distritales aumentaron los operativos de monitoreo en barrios ubicados en zonas montañosas, analizando la estabilidad del terreno para prevenir nuevas emergencias.
Finalmente, las entidades locales hicieron un llamado a sacar las basuras en las horas establecidas, a no crear basureros clandestinos o a dejar objetos voluminosos en las calles porque, estos desechos, productos de las lluvias, puede llegar al alcantarillado y generar el taponamiento de los desagües, afectando el tráfico y creando más inundaciones.











