El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que funcionarios de su gobierno iniciaron conversaciones con representantes de la administración del mandatario estadounidense Donald Trump. Según explicó, estos contactos buscan explorar soluciones a las tensiones bilaterales mediante el diálogo, en medio de una crisis energética que golpea con fuerza al país caribeño.
Conversaciones en medio de tensiones políticas
Durante una intervención desde la sede del Partido Comunista en La Habana, Díaz-Canel señaló que los intercambios se han orientado a encontrar puntos de entendimiento entre ambas naciones. El mandatario aseguró que Cuba participa en este proceso sobre la base del respeto mutuo, la soberanía y la autodeterminación de cada Estado.
La confirmación llega después de meses de especulaciones sobre contactos entre ambos gobiernos. Aunque desde Washington se había mencionado en varias ocasiones la posibilidad de conversaciones, La Habana había mantenido silencio o incluso negado que existieran negociaciones formales.
#Noticia | Miguel Díaz-Canel confirmó que Cuba está en la fase inicial de conversaciones con la administración de EE. UU.
Reconoció que hay precariedad en la isla y que hace tres meses no llega un solo buque con combustible. ▶️ pic.twitter.com/ZrQOkEKXOb— Noticias RCN (@NoticiasRCN) March 13, 2026
Liberación de presos y gestiones diplomáticas
Horas antes del anuncio del presidente cubano, el gobierno informó sobre la liberación de 51 personas privadas de la libertad, un proceso que se llevó a cabo con mediación del Vatican. Díaz-Canel aseguró que la decisión responde a una práctica soberana del país y a una “vocación humanista”.
Sin embargo, aún no se ha confirmado si entre los liberados hay presos considerados políticos por organizaciones internacionales. Este punto ha generado presión tanto dentro como fuera de la isla para que cualquier eventual acuerdo con Estados Unidos incluya medidas de amnistía más amplias.
Incidente con exiliados en el mar
El mandatario también se refirió al ataque ocurrido el 25 de febrero contra una embarcación con exiliados cubanos que se aproximaba a la costa de Villa Clara desde Florida. El hecho dejó cuatro personas muertas y seis heridas.
Según el gobierno cubano, se trató de una infiltración armada con fines terroristas que habría sido financiada desde territorio estadounidense. Díaz-Canel aseguró que las autoridades de Estados Unidos han sido informadas del caso y que incluso se espera la llegada de especialistas del Federal Bureau of Investigation para colaborar en las investigaciones.
La crisis por la falta de combustible
Uno de los puntos más críticos abordados por el mandatario fue la escasez de combustible que afecta al país. Díaz-Canel reconoció que desde enero no han llegado cargamentos de petróleo provenientes de aliados tradicionales como Venezuela o México.
Esta situación se agravó luego de que la administración de Trump declarara una emergencia nacional relacionada con Cuba y amenazara con sanciones a los países que exportaran petróleo a la isla. Como resultado, La Habana asegura que lleva más de tres meses sin recibir buques con combustible.
El presidente cubano admitió que la falta de energía ha tenido un impacto profundo en la economía y en la vida diaria de la población, desde el transporte hasta la generación eléctrica.
Un escenario que recuerda el deshielo de 2014
Analistas consideran que estas conversaciones podrían representar un primer paso hacia un posible acercamiento entre ambos países, similar al proceso que en 2014 permitió restablecer relaciones diplomáticas entre Raúl Castro y Barack Obama.
En aquel momento, el deshielo incluyó la liberación de presos y ciertas aperturas económicas para el sector privado en la isla. Ahora, en medio de una crisis económica aún más profunda, el diálogo vuelve a aparecer como una posible vía para reducir tensiones y buscar soluciones a la compleja relación entre La Habana y Washington.











