Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejecutaron una operación de interdicción marítima contra el petrolero Veronica III en aguas del océano Índico, tras una persecución que, según el Gobierno, comenzó semanas atrás en el mar Caribe. La acción hace parte de la estrategia de “cuarentena” impulsada por la administración del presidente Donald Trump para frenar el transporte de crudo asociado a países bajo sanciones.
Operación bajo el “derecho de visita”
El Departamento de Defensa informó que la maniobra se realizó “sin incidentes” dentro del área de responsabilidad del United States Indo-Pacific Command (INDOPACOM).
Según el comunicado oficial, tropas estadounidenses abordaron el buque durante la noche (hora de Washington), aunque las imágenes difundidas muestran que el descenso del personal militar ocurrió a plena luz del día en aguas del Índico.
Videos oficiales evidencian el momento en que efectivos despegan en helicóptero, sobrevuelan la embarcación y descienden a cubierta para asegurar el control del tanquero, apoyados por naves militares que lo escoltaban.
Rastreo desde el Caribe hasta Asia
El Veronica III había sido identificado previamente como parte de la llamada “flota en la sombra”, un conjunto de petroleros que operan con cambios de bandera, nombres alternos y sistemas de rastreo desactivados para transportar crudo sancionado.
De acuerdo con analistas de LSEG, que monitorean tráfico marítimo global, la posición del buque fue confirmada este 15 de febrero de 2026 en el océano Índico mediante verificación de patrones estructurales y registros históricos.
El petrolero habría cargado crudo venezolano en el estado Anzoátegui y estaría vinculado también a redes asociadas al transporte de petróleo iraní, según registros marítimos citados por autoridades estadounidenses.
La “cuarentena” marítima de Washington
La interdicción se enmarca en la política anunciada por Trump en diciembre de 2025, orientada a restringir las rutas logísticas de embarcaciones sancionadas. El Gobierno estadounidense sostiene que estas acciones buscan impedir la evasión de controles financieros internacionales y el comercio de recursos energéticos sujetos a embargo.
“El buque intentó desafiar la cuarentena (…) Lo rastreamos desde el Caribe hasta el océano Índico y lo abordamos”, afirmó el Departamento de Defensa, encabezado por Pete Hegseth, subrayando la capacidad global de proyección naval de Estados Unidos.
Sin reportes de heridos
Hasta el momento, no se han reportado enfrentamientos ni lesionados durante la operación. El destino del buque y su cargamento permanece bajo revisión de autoridades federales, mientras el Veronica III es escoltado hacia un puerto bajo control estadounidense cuya ubicación no ha sido revelada.
Analistas consideran que este caso refuerza el mensaje de Washington sobre su disposición de ejercer control en aguas internacionales para hacer cumplir sus políticas de seguridad nacional y sanciones económicas.










