La investigación del caso de Sarita Michel Vargas Vega, quien fue reportada como desaparecida y encontrada sin vida en una arenera de Sogamoso, sigue su curso. Tras los análisis del material probatorio y testimonial, un juez de control de garantías vinculó al primo de la menor y lo halló culpable.
De acuerdo con las autoridades, el sujeto deberá cumplir una condena de 27 años y siete meses de prisión. Esta sentencia fue ratificada por el Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo, quien fijó la sanción tras analizar las pruebas entregadas por la Fiscalía.
La imputación de cargos
Esta decisión del alto tribunal pone fin a una de las etapas del proceso penal de la menor por el delito de desaparición forzada agravada. Aunque el implicado aceptó la imputación del cargo, este caso continúa abierto y sigue su análisis, pero ahora, con un nuevo proceso judicial, el cual sería feminicidio agravado, cargo que el imputado no aceptó.
Desarrollo de la investigación
La desaparición y muerte de Sarita Vargas ocurrió el pasado 25 de diciembre del 2024, día en que la pequeña salió de su vivienda luego de haber tenido una discusión con su mamá. Desde ese momento, la familia de la niña no volvió a tener noticias de su paradero, por lo que horas más tarde, fue reportada como desaparecida.
Tras el incidente, se activaron todos los protocolos de búsqueda por parte de las autoridades, quienes hicieron un barrido por los lugares que la pequeña frecuentaba.
Un equipo de investigación de la Policía detectó, por medio de análisis de cámaras de seguridad, que la niña se encontró con un familiar en un sector conocido como Vanegas. Según el material audiovisual, se observa a la menor abordando una motocicleta en compañía del primo, cuyo destino sería la vereda El Ciral, último lugar donde hay registros que evidencian que en ese lugar la menor todavía estaba con vida.
El primo de Sarita niega su participación
Durante los días posteriores a la desaparición, el individuo fue requerido por la Policía para que diera su versión. En esa oportunidad, el primo de Sarita negó haber visto o entablado conversación con la menor, testimonio que fue desvirtuado con los elementos probatorios recopilados por la Fiscalía.
Fruto de la investigación, en enero de 2025, encuentran el cuerpo sin vida en zona boscosa muy cerca del lugar donde fue vista por última vez. Por este hecho, las autoridades le imputaron el cargo de desaparición forzada, el cual aceptó, derivando en una condena de primera instancia ratificada por el Tribunal.
Ahora, el ente acusador le imputó el delito de feminicidio agravado. De hallarlo culpable, tendría que pagar una nueva condena, la cual podría ser mayor a la impuesta en el pasado y que solo remite al cargo por desaparición.











