En Santa Marta ocurrió una tragedia producto de una avalancha registrada en horas de la mañana de este martes 3 de febrero en el sector conocido como Gaira. Según las autoridades, el deslizamiento generó la muerte de dos personas, una madre y su hijo, quienes no lograron salir de su vivienda.
Producto del alud de tierra, siete casas quedaron destrozadas y varias de ellas bajo tierra, por lo que vecinos del sector reaccionaron de inmediato y lograron rescatar a tres personas, quienes resultaron heridas, entre ellas un bebé de un año de edad.
Según las autoridades, cuatro vías principales de Santa Marta quedaron afectadas producto de las fuertes lluvias. Heyvicidiz Castellano, líder social del sector, informó que, por el momento, 22 familias quedaron damnificadas debido a que la avalancha se llevó sus hogares.
“Bajaba mucha agua en el cerro y a la 1:30 de la mañana se empezó a sentir un rugido o crujido de la tierra. Familiares empezaron a sacar a los niños. Fue un rugido muy espantoso y cuando salimos, pues la avalancha bajó fuerte. Destrozó todo. Te digo que es impresionante, me acuerdo y se me quiebra la voz. Las casas que quedaron en pie están a solo un metro de tierra para quedar tapadas”, señaló Castellano.
Con respecto a los fallecidos, la lideresa afirmó que la tragedia se presentó en el sector conocido como Vista al Mar, Gaira, lugar donde la madre y su hijo quedaron atrapados producto del deslizamiento.
Heyvicidiz mencionó que varias familias alcanzaron a ser evacuadas, lo que permitió que la tragedia no fuera de grandes proporciones. Tras conocerse la emergencia, la Cruz Roja, la Policía y el cuerpo de Bomberos se trasladaron al lugar con equipos de socorro. No obstante, algunas de las máquinas no lograron ingresar al sitio debido a la inestabilidad del terreno.
Cabe destacar que la zona afectada estuvo cerrada durante un par de horas debido a que se detectó un fuerte olor a gas, lo que podría generar una conflagración. Por esta razón, las autoridades acordonaron el perímetro.
Paralelo a la tragedia, el río Manzanares se desbordó, cuya corriente terminó anegando las calles, dejando lodo, pedazos de árboles y piedras a su paso, material que ha afectado a varias viviendas e imposibilitado el tránsito. Producto de esta situación, varios planteles educativos suspendieron sus clases mientras se supera la emergencia.
A esta hora las autoridades se encuentran reunidas en el Puesto de Mando Unificado para coordinar acciones urgentes que permitan ayudar a las familias damnificadas.











