El domingo 1 de febrero de 2026 se difundieron las primeras fotografías de Liam y su padre, Adrián Conejo, tras su salida del centro de detención para familias migrantes de Dilley, Texas. Ambos habían sido detenidos el pasado 20 de enero durante una redada del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Mineápolis, Minnesota, a pesar de que contaban con un proceso de solicitud de asilo en curso.
Tras recobrar su libertad, la familia abordó un avión desde San Antonio con destino a su hogar, donde permanecen atentos a la resolución definitiva del juez que lidera su caso.
El emotivo regreso a casa de la familia Conejo
El congresista por el estado de Texas, Joaquin Castro, fue el encargado de confirmar la liberación tras acompañar personalmente a la familia en su traslado de regreso a Minnesota. El legislador informó que recogió a Liam y a su padre la noche del 31 de enero y destacó que el menor de cinco años ya se encuentra en su entorno familiar portando su gorra y su mochila.
El pequeño ecuatoriano Liam Conejo, detenido por el ICE y llevado a un centro de migración fue liberado gracias al pedido (no del gobierno 🇪🇨) si no del congresista estadounidense Joaquín Castro. pic.twitter.com/C4lHPbWSul
— Paul Coello (@Paulcoellosegar) February 1, 2026
Estas imágenes contrastan profundamente con los registros de su captura, que generaron una ola de críticas hacia los protocolos de detención de menores en territorio estadounidense.
El impacto de una captura que indignó a Estados Unidos
La detención de Liam se convirtió en un símbolo de la tensión migratoria actual debido a la difusión de una fotografía en la que un agente de ICE lo sujetaba por su mochila de Spider-Man. Este hecho provocó el rechazo inmediato de figuras políticas de alto nivel, incluyendo a la exvicepresidenta Kamala Harris y diversos congresistas demócratas, quienes calificaron el procedimiento como inhumano.
A pesar de los reclamos, el niño y su padre fueron trasladados a más de 1.500 kilómetros de su residencia para ser recluidos en las instalaciones de Texas durante varios días.
Protestas masivas y represión en las afueras del centro de detención
La captura de los Conejo desencadenó movilizaciones de gran magnitud tanto en Mineápolis, reconocida como ciudad santuario, como en el estado de Texas. Cientos de manifestantes se congregaron bajo la consigna de libertad para el menor, enfrentándose a un fuerte despliegue policial.
Durante las protestas a las afueras de la sede de Dilley, la situación escaló cuando agentes del orden utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los grupos que exigían la salida del niño. Este caso ha reabierto un intenso debate sobre los límites de las redadas migratorias y la protección de los derechos humanos en 2026.











