En México hay una fuerte conmoción por el secuestro de Nicole Pardo Molina, conocida en redes como Nicole Pardo “La Nicholette”, una influencer de 20 años con 182.000 seguidores en Instagram que fue interceptada y obligada a subir a un vehículo por varios hombres armados en la zona de Isla Musalá, en Culiacán, Sinaloa, el pasado 20 de enero de 2026.
Los registros muestran el forcejeo en la vía pública
Imágenes de un video, ya en poder de las autoridades, muestran el momento en que La Nicholette baja de su camioneta Cybertruck y es interceptada por un vehículo blanco. Tras un breve forcejeo para impedir que le abran la puerta, intenta regresar a su auto, pero dos hombres armados la detienen y la suben a la fuerza al vehículo desde el que fue atacada.
Todo el hecho parece haber quedado grabado en cámaras de vigilancia de la zona, evidencia que ahora es analizada por la Fiscalía General del Estado de Sinaloa como parte clave de la investigación.
Fiscalía de Sinaloa activa Protocolo Alba y busca detallar su vestimenta
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa activó de inmediato el Protocolo Alba, diseñado para la búsqueda urgente de personas desaparecidas en contextos de riesgo extrema, luego de que el entorno cercano de Nicole Pardo interpusiera la denuncia por su desaparición. En su boletín, las autoridades describen a la joven de 20 años como quien vestía una blusa morada, pantalón, calzado y un moño de color negro al momento de ser secuestrada.
Hasta la mañana del 23 de enero de 2026, Nicole Pardo Molina aún se encuentra en calidad de desaparecida, y no se ha tenido comunicación oficial sobre su paradero ni la identidad de los responsables. Las autoridades continúan recopilando pruebas, revisando cámaras y rastreando posibles pistas para ubicarla con vida y desarticular a la organización criminal detrás del secuestro.
Conmoción en redes sociales e impacto de la violencia en influencers de Sinaloa
El caso de La Nicholette ha generado una fuerte reacción en redes sociales, con campañas de hashtag y llamados a las autoridades para que prioricen su búsqueda, dada la gravedad del video y la evidencia de que el secuestro fue en plena vía pública. El hecho también vuelve a poner en debate el alto índice de violencia en Sinaloa, especialmente en Culiacán, donde se han registrado secuestros de ciudadanos y personas públicas, incluyendo creadores de contenido.
Familiares, seguidores y activistas exigen respuestas concretas, señalando que, aunque el video en manos de la Fiscalía es una herramienta fundamental, lo crucial es actuar rápido y coordinadamente para evitar que el caso termine como muchos otros sin esclarecer.










