La inseguridad es un fenómeno que se presenta con más fuerza en la capital y tiene a más de un ciudadano en alerta. Las tensiones que se generan en los barrios producto de robos y atracos han ido escalando a tal punto que algunas personas optan por aplicar la justicia por mano propia.
Entre los más recientes está uno registrado en video, difundido en redes sociales y que evidencia el malestar de la comunidad frente a delitos menores. En él se ve a un hombre señalado, presuntamente, de realizar un hurto en un reconocido establecimiento comercial ubicado en el barrio Pontevedra, localidad de Suba.
La situación escaló a tal punto que el sujeto fue retenido por moradores del sector antes de ser entregado a la Policía. Luego, el video muestra al individuo rodeado por uniformados, quienes realizan el procedimiento de captura, mientras que varias personas, al menor descuido de las autoridades, golpean con fuerza al supuesto ladrón.
Pese a que los policías intentan protegerlo, no lo consiguen, por lo cual el hombre ruega a los uniformados para que cesen los golpes de la ciudadanía.
En el video se escucha al hombre decir. “Quieto… señor agente, ayúdeme. “Déjeme quieto”, reclama el presunto ladrón.
Esta escena ocurrió junto a una motocicleta oficial que fue utilizada por el presunto ladrón para evadir los golpes, mientras los uniformados intentaban controlar la situación.
En redes sociales, el material generó opiniones divididas. Mientras unos apoyan las acciones de los vecinos, otros cuestionan el uso de la fuerza y la eventual acción de justicia por mano propia.
¿Cómo se generó la captura?
De acuerdo con testigos, el hecho se presentó cuando un ciudadano detectó un posible robo y dio aviso a otras personas, quienes retuvieron al individuo y, en cuestión de minutos, otros moradores llegaron al lugar y terminaron rodeándolo.
Sin embargo, antes que la policía asumiera la detención, la situación se tornó violenta, por lo que el implicado pidió auxilio a las autoridades.
Finalmente, la Policía no anunció si se realizó el proceso de captura debido a que al momento de la aprehensión no había una denuncia formal. Tampoco se conoce el estado de salud del sujeto.
Este caso revive la discusión sobre la seguridad ciudadana, así como el empleo de estrategias violentas en delitos frecuentes como el hurto y el raponazo.










