El pasado 12 de enero, en el barrio José Antonio Galán, suroccidente de Bogotá, ocurrió un ataque sicarial que cobró la vida de un comerciante. En el hecho, dos personas más resultaron heridas.
De acuerdo con informes preliminares, el ataque sucedió a las 7 de la noche, cuando vecinos del sector vieron a dos hombres, que se movilizaban en motocicleta, entrar a un local de venta de frutas y verduras.
De acuerdo con testigos, un parrillero descendió de la moto y desenfundó un arma. A continuación, ingresó al local y, sin mediar palabra, comenzó a disparar a todas las personas que en ese momento se encontraban haciendo compras.
Según las autoridades, el objetivo de los sicarios sería el propietario del negocio, un hombre de 55 años, quien alcanzó a recibir varios disparos. En medio del ataque, la esposa y un empleado resultaron heridos.
Cometido el hecho, los delincuentes se subieron a las motos y huyeron del lugar con rumbo desconocido, mientras que vecinos de la pareja auxiliaban a los heridos, quienes fueron trasladados al hospital de Kennedy.
Aunque el dueño del local alcanzó a ser llevado al centro médico, falleció llegando al hospital debido a la gravedad de las heridas, mientras que la pareja del dueño del Fruver y su empleado fueron llevados a la UCI y su pronóstico es reservado.
¿Qué dicen las autoridades de este hecho sicarial?
Tras el crimen, la Policía, a partir del material probatorio recopilado, dice que hay una línea de investigación. En ella indaga si el hecho criminal estaría relacionado con el no pago de extorsiones, un fenómeno que, según habitantes del sector, tiene afectados a varios comerciantes de la zona.
Con la noticia, muchos dueños de locales manifestaron no saber qué hacer porque varios de ellos denunciaron ser objeto de amenazas por parte de delincuentes y temen que les ocurra lo mismo que le sucedió a su colega. Por lo anterior, piden a las autoridades que encuentren a los culpables y los pongan tras las rejas.
“Lo que pasó con el señor es muy delicado: nos están atemorizando, nos lanzan granadas o nos disparan porque no se pagan las cuotas que exigen los delincuentes”, afirmó un hombre que pidió no ser identificado.
La Policía, según sus investigaciones, afirma que el ataque fue hecho por bandas dedicadas a la extorsión que operan en el sector. Por ende, y para lograr más información, tanto miembros del CTI como de agentes revisan las cámaras de seguridad del local, así como cámaras del sector, para lograr su individualización y posterior captura.











