Un estremecedor caso de violencia de género conmociona a Bogotá. Un niño de 11 años fue clave para salvar la vida de su madre, Sandra Castro, una mujer de 31 años que fue víctima de un intento de feminicidio luego de ser atacada con más de 50 puñaladas por su expareja sentimental, quien posteriormente huyó del lugar.
Ataque ocurrió frente a los hijos de la víctima
Los hechos se registraron el pasado 1 de enero en un apartamento ubicado en el noroccidente de la ciudad. De acuerdo con la denuncia de la familia, el agresor atacó a Sandra Castro con extrema violencia frente a sus dos hijos, de 11 y seis años, tras una discusión relacionada con la decisión de la mujer de terminar la relación.
La agresión quedó registrada en una cámara de seguridad del inmueble. En las imágenes se observa cómo el hombre golpea a la víctima, se dirige a otra habitación, toma un cuchillo y durante varios minutos la hiere en repetidas ocasiones en cuello y abdomen.
El valor del niño fue clave para salvarla
En medio del caos, el hijo mayor logró reaccionar. A través de una videollamada alertó a familiares y vecinos, quienes dieron aviso a las autoridades y a los servicios de emergencia.
“El niño me hace una videollamada y me dice, tía, necesito que te vengas rápido para la casa porque mi papá acaba de matar a mi mamá. Estaba todo lleno de sangre y pues gira la cámara y miro yo a mi hermana allá en el piso”, relató Diana Marcela Castro, hermana de la víctima. Gracias a esta acción, Sandra recibió atención médica de urgencia y actualmente permanece en una unidad de cuidados intensivos, en estado crítico pero con pronóstico reservado.
El agresor huyó y es intensamente buscado
Tras el ataque, el presunto responsable robó dinero en efectivo, una caja fuerte con ahorros y documentos personales, incluida la visa de la víctima. La familia teme que haya salido del país y advierte que podría estar recibiendo ayuda de terceros para evadir a la justicia.
Según los allegados, el hombre ya tenía antecedentes de comportamientos violentos y habría planeado el ataque luego de que Sandra decidiera alejarse definitivamente.
Llamado urgente a las autoridades
La familia de la víctima pidió celeridad a las autoridades para lograr la captura del agresor y garantizar la protección de los menores. “Si no hubiera sido por el niño, esta historia sería otra. Hoy mi hermana lucha por su vida”, concluyó Diana Castro.
El caso vuelve a encender las alarmas sobre la violencia contra las mujeres en Colombia y el impacto directo que estos hechos tienen en niños y familias enteras.












