Tras la captura del líder del chavismo, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China se pronunció y solicitó que ambos sean liberados de manera inmediata y, además, instó a que Estados Unidos desista de “derrocar el gobierno de Venezuela”.
Por medio de un comunicado, el gobierno de China calificó el ataque sucedido el sábado 3 de enero en Caracas como una “clara violación del derecho internacional”.
“China condena enérgicamente el flagrante uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra un estado soberano y las acciones contra su presidente”, declaró un portavoz.
La posición de China es tajante en afirmar que el ataque que permitió la extracción de Maduro va en contravía del derecho internacional y amenaza la seguridad de América Latina.
“Estos actos hegemónicos de Estados Unidos violan gravemente el derecho internacional y la soberanía de Venezuela, y amenazan la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe. China se opone firmemente a ello”, se lee en el documento.
Cabe destacar que, tras el bombardeo que hizo la administración Trump a Venezuela, China expresó su “profunda sorpresa” por la intervención militar de Estados Unidos. Y es que China es el mayor comprador de petróleo de Venezuela, así como su mayor acreedor. A su vez, es uno de los países cuyos lineamientos políticos hacen parte de la izquierda global, como Brasil, Colombia, México, Cuba, así como Venezuela.
Finalmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores hizo un llamado para que EE. UU. no viole la soberanía de otros países.
“Hacemos un llamamiento a Estados Unidos para que respete el derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, y deje de violar la soberanía y la seguridad de otros países”, aseveró el ministerio de Beijín.












