En horas de la tarde del sábado, millones vieron cómo Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, llegaron al aeropuerto de Stewart, ubicado en el condado de Orange en Nueva York, esposados y escoltados por una decena de oficiales de la DEA, la CIA y el FBI, luego de ser capturados a las 2:00 a.m. en Caracas.
Donald Trump fue quien, en una rueda de prensa, confirmó la aprehensión del líder del chavismo y su esposa, y, con el paso de las horas, aseveró que ambos fueron llevados al buque anfibio USS IWO JIMA, que estaba esperando a los capturados en el mar Caribe.
Por su parte, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, dio a conocer los cargos por los que tendrían que responder, entre ellos delitos por narcotráfico, conspiración de importación de cocaína, posesión de ametralladoras y corrupción, entre otros, los cuales tendrían una pena mínima de 20 años y máxima de cadena perpetua.
A su vez, la corte del distrito Sur de Nueva York, además de presentar la acusación de Nicolás Maduro y su esposa, también lo hizo en contra del hombre segundo al mando del régimen, Diosdado Cabello; uno de los hijos del mandatario, así como de Héctor Guerrero, alias ‘Niño Guerrero’, perteneciente al Tren de Aragua.
Desde el 2020, las autoridades estadounidenses vinculan a Nicolás Maduro con actividades del narcotráfico, supuestas actividades criminales y como la cabeza de la organización llamada ‘El Cartel de los Soles’, que presuntamente, según información obtenida por inteligencia estadounidense, colaboraba con grupos al margen de la ley para vender sustancias ilícitas.
Por el momento, las autoridades de Norteamérica evalúan en qué lugar de detención pasarán las horas Nicolás Maduro y Cilia Flores.











