El Gobierno nacional anunció que retomará la fumigación de cultivos ilícitos con glifosato, esta vez mediante el uso de drones, como parte de una nueva estrategia contra el narcotráfico. La información fue confirmada por el ministro del Interior tras el más reciente consejo de ministros, convocado por la escalada de violencia en varias regiones del país.
Según explicó el funcionario, la medida se aplicará de manera focalizada en zonas donde grupos armados ilegales obligan a las comunidades a sembrar hoja de coca y donde los programas de sustitución voluntaria no han sido aceptados. La intención, recalcó, es evitar afectaciones masivas a la población civil y concentrar las operaciones en puntos específicos.
Fumigación con drones y límites legales
La estrategia descarta por completo la aspersión aérea con aviones o avionetas, prohibida por la Corte Constitucional. En su lugar, el Ejecutivo plantea el uso de drones como una alternativa de menor impacto, cuya implementación será evaluada por el Consejo Nacional de Estupefacientes, en estricto cumplimiento de los fallos del alto tribunal.
Desde el Ministerio se sostiene que esta modalidad permitiría una aplicación más precisa del glifosato, reduciendo riesgos para la salud del campesinado y el medio ambiente, al evitar la dispersión a gran escala.
Antecedentes y críticas a la tecnología
El uso de drones para la erradicación de cultivos ilícitos no es nuevo en Colombia. En 2018, durante el gobierno de Iván Duque, se adelantaron planes piloto que despertaron dudas técnicas y financieras. En su momento, el entonces ministro de Defensa, Guillermo Botero, advirtió sobre la falta de claridad en aspectos como costos, durabilidad de los equipos y efectividad operativa.
Experiencias regionales, como las adelantadas en el Bajo Cauca antioqueño con recursos locales, también fueron objeto de críticas por fallas en su ejecución. Analistas de seguridad cuestionaron si esta tecnología realmente representa una herramienta eficaz para golpear las economías ilegales del narcotráfico.
Glifosato y el debate político
El anuncio ha generado controversia, especialmente por contrastar con las posturas que en el pasado expresó el presidente Gustavo Petro sobre el uso del glifosato. En varias ocasiones, el mandatario afirmó que la fumigación no resolvió el problema de las drogas y que la solución debía pasar por el fortalecimiento del campo y el conocimiento agrícola, más que por el uso de herbicidas.
Aumento de cultivos ilícitos en Colombia
La decisión del Gobierno se da en medio de un nuevo repunte de los cultivos de coca. Cifras oficiales indican que el país pasó de 253.000 a 262.000 hectáreas sembradas en un año, lo que representa un aumento del 3,56 %. Sin embargo, otras estimaciones advierten que la extensión real podría acercarse a las 300.000 hectáreas, un panorama que vuelve a poner en el centro del debate las estrategias antidrogas en Colombia.










