Lejos del brillo de los escenarios y de los récords que ha impuesto en la industria musical, Shakira decidió hablar desde un lugar íntimo y vulnerable. En una reciente entrevista con Vanity Fair España, la cantante reflexionó sobre las experiencias que la obligaron a reconstruirse emocionalmente tras una profunda traición.
Sin mencionar directamente a Gerard Piqué, la barranquillera dejó claro que atravesó pérdidas, decepciones e infidelidades que dejaron marcas profundas, pero que también se convirtieron en el motor de su transformación personal y creativa.
El dolor, la traición y el proceso de volver a levantarse
Durante la conversación, Shakira reconoció que el sufrimiento no fue un episodio aislado, sino una acumulación de situaciones que la enfrentaron a sus propios temores.
La artista admitió haber vivido engaños y rupturas que forman parte de la condición humana, pero aseguró que esas vivencias la obligaron a mirarse con mayor honestidad y a replantear su manera de entender la vida.
“Como cualquier ser humano, he sufrido pérdidas, decepciones, tristeza, traiciones y situaciones realmente amargas”, expresó.
La gratitud como clave para superar la ruptura
Shakira explicó que uno de los aprendizajes más importantes fue dejar de enfocarse en lo que perdió y empezar a valorar lo que aún tenía. Reconoció que la ambición hace parte de su carácter, pero que entender la gratitud fue fundamental para seguir adelante.
“He aprendido a estar agradecida por lo que tengo, en lugar de desear lo que me falta. Todos queremos más, nunca estamos satisfechos”, reflexionó.
Ese cambio de mirada, aseguró, fue decisivo para recuperar el equilibrio emocional tras el golpe que significó la traición.
“He sobrevivido”: la resiliencia como fortaleza
La cantante fue contundente al afirmar que atravesó todo aquello que más temía y que, pese al dolor, logró salir fortalecida.
“He perdido a personas a las que amaba, he vivido engaños y traiciones. Todo lo que temía, lo he atravesado. Pero he sobrevivido, y eso me ha hecho más fuerte”, afirmó.
Las cicatrices que quedan y la decisión de seguir siendo feliz
Shakira aceptó que la sanación no siempre es completa ni definitiva. Algunas heridas permanecen, pero aprendió a convivir con ellas sin renunciar a la felicidad.
Con una metáfora que resume su momento actual, la artista explicó cómo enfrenta la vida hoy:
“Quizás siempre haya una cicatriz que me recuerde el sufrimiento. Pero se puede ser feliz incluso cuando hay dolor. Es como ir a una fiesta con una ampolla en el pie: aun así sigues bailando. Así me siento yo: bailando con mi dolor”.
Shakira hoy: crear, vivir y seguir adelante
Lejos de detenerse, la cantante continúa creando, girando y celebrando su presente, demostrando que la fortaleza emocional también puede nacer de las heridas más profundas. Su testimonio deja claro que, aunque el dolor no desaparece del todo, la resiliencia puede transformar las cicatrices en impulso para seguir adelante.










