Con la voz entrecortada y el dolor reflejado en cada palabra, Jaime Alberto Moreno Gutiérrez recordó a su hijo Jaime Esteban Moreno, el joven de 20 años asesinado en Bogotá la madrugada del 31 de octubre, tras asistir a una fiesta de Halloween.
En entrevista con el canal RCN, el padre describió a su hijo como un joven lleno de amor y sensibilidad.
“Un niño completamente amoroso, dulce, muy reservado, introvertido; pero hablaba con un par de ojos hermosos que suplían la necesidad de expresarse verbalmente”, relató con emoción.
El estudiante de la Universidad de los Andes había salido con un grupo de amigos a la discoteca Before Club, en la zona norte de Bogotá. Lo último que escuchó de su padre antes de salir fue un “te amo”, palabras que hoy cobran un dolor inmenso.
“No me faltó por decirle nada. Mi amor siempre se lo manifesté y se lo sigo manifestando. Hice todo por él y por lo que quiso. No faltó nada”, aseguró.
La noche que cambió todo
De acuerdo con el relato del padre y corroborado por diversas imágenes, Jaime Esteban fue atacado por un grupo de hombres a la salida del bar, tras una aparente riña ocurrida dentro del establecimiento.
Los agresores lo golpearon en el suelo con puños y patadas, dejándolo inconsciente en plena calle.
Su padre se enteró del hecho por una llamada de la madre del joven. Para entonces, Jaime Esteban era trasladado al Hospital de Chapinero con un trauma craneoencefálico severo.
“El alma se le diluye a uno y el corazón se le va por los dedos. Se acaba de destrozar el alma cuando uno ve la sevicia, el horror y el desprecio por la vida de otro”, expresó conmovido. Agradeció el apoyo de los policías que acudieron al lugar del ataque y acompañaron al joven hasta el hospital.
“Fueron ángeles. No lo dejaron morir en la calle”, dijo entre lágrimas.
Los avances judiciales tras el crimen
Las autoridades confirmaron que el principal sospechoso del crimen es Juan Carlos Suárez, quien fue captado por cámaras de seguridad propinándole varias patadas al joven mientras estaba en el suelo. Suárez se encuentra a la espera de una medida de aseguramiento.
Además, en los últimos días fue capturado en Cartagena Ricardo González, segundo implicado en el caso, quien decidió entregarse a las autoridades más de una semana después del crimen.
“Trabajé y cuidé a un ángel”
El padre de Jaime Esteban, visiblemente afectado, cerró su testimonio con una frase que estremeció a los televidentes: “Uno siente que la vida se le va porque trabajó y cuidó a un ángel, su único tesoro.”
El caso de Jaime Esteban Moreno ha generado una profunda indignación en todo el país y ha reavivado el debate sobre la violencia juvenil y la impunidad en Colombia. Su familia insiste en que no descansará hasta que haya justicia.











