El Ejército Nacional confirmó el secuestro de dos soldados profesionales durante operativo militar realizado el pasado 3 de noviembre en la vereda Getsemaní, municipio La Macarena, departamento del Meta.
De acuerdo con la Fuerza de Tarea del Ejército Nacional, el hecho ocurrió mientras adelantaban labores conjuntas con el Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, en una diligencia judicial efectuada en la zona, cuando fueron interceptados por integrantes del grupo armado GAO-r de las disidencias de las Farc, pertenecientes al Bloque Jorge Suárez Briceño.
Según el comunicado, los militares hacen parte del Batallón de Acción Directa y Reconocimiento No. 12, unidad de la Fuerza de Despliegue Rápido n.º 12, adscrita a la Fuerza de Tarea Omega.
De acuerdo con la información, el secuestro se produjo cuando los uniformados extraían de forma aérea a una mujer capturada por el CTI y, tras la acción, cerca de 400 personas se concentraron en el área. Luego, varios de los participantes retuvieron, de manera ilegal, a un teniente y tres soldados.
Horas después del incidente, según indagaciones, la comunidad liberó al oficial y a uno de los uniformados. No obstante, fueron obligados por los moradores a despojarse de sus prendas militares, su dotación militar y a vestir ropa civil.
La institución señaló que la comunidad se llevó a los dos uniformados restantes a un lugar desconocido. Esta situación puso en alerta a las autoridades, pues temen por la vida e integridad de los soldados.
En su cuenta de X, el Ejército Nacional publicó un categórico mensaje condenando el hecho y pidiendo la liberación inmediata de los uniformados.
“Condenamos categóricamente el secuestro de nuestros soldados, quienes cumplen la misión de proteger a la población civil y contrarrestar el accionar criminal de los grupos armados organizados”, se lee en la red social, en donde, además, le solicita la libración inmediata de los uniformados.
“Exigimos su liberación inmediata y el respeto absoluto por la vida e integridad. Nuestros hombres sirven a la patria y no pueden ser utilizados como instrumento de presión”.
Las fuerzas armadas explicaron que no se dejarán amedrentar y confirmaron que continuarán realizando operaciones militares para brindar protección y seguridad al territorio y a la población civil. Y reiteraron que continuarán trabajando con otras entidades para impulsar la liberación de los soldados secuestrados.












