Hace poco se conoció por medio de las agencias de noticias internacionales que se efectuó en esta semana un segundo ataque contra una embarcación presuntamente vinculada al narcotráfico en Venezuela y que navegaba en aguas internacionales.
El ataque fue confirmado por trabajadores estadounidenses que pidieron no ser identificados y aseguraron en una entrevista dada al medio CBS que por primera vez algunos tripulantes lograron salir con vida, aunque se desconoce el estado de salud y su paradero.
De acuerdo con información dada por voceros de la Casa Blanca, 27 personas han muerto producto de los ataques, al parecer, vinculados con el narcotráfico. Frente a este pronunciamiento, el embajador de Venezuela en la ONU denunció que en la lancha atacada el pasado martes habrían resultado muertos dos pescadores de Trinidad y Tobago.
Ataque en tierra, una estrategia de Trump para frenar el narcotráfico
Las declaraciones hechas esta semana por el mandatario estadounidense sobre la autorización que dio a la CIA (Agencia Central de Inteligencia) para realizar operaciones encubiertas contra el narcotráfico tienen en alerta a las autoridades venezolanas, quienes reforzaron su frontera.
Aunque en un primer momento Trump no lo aceptó, más adelante aseveró que efectivamente dio la autorización, argumentando el incremento en el ingreso de droga a su país.
“Lo hice por dos razones, en realidad. En primer lugar, han vaciado sus prisiones en Estados Unidos. Y la otra razón son las drogas. Tenemos muchas drogas que entran desde Venezuela”, reiteró Trump en rueda de prensa.
Con respecto a realizar ataques por tierra, aseveró que es una alternativa que no se ha descartado.
“Bueno, no quiero decirlo con exactitud, pero sin duda estamos considerando la tierra ahora porque tenemos el mar muy bien controlado. Hemos tenido un par de días en los que no se ha visto ni un solo barco”, indicó Donald Trump.
Por su parte, la Casa Blanca aseguró que se continuará con los ataques militares en el mar Caribe, que incluyen el uso de aviones de combate F-35, un submarino nuclear, destructores con misiles y la presencia de 6.500 uniformados, todo ello para seguir con las indicaciones de lucha contra el narcotráfico.










