La desaparición en la selva de los hermanos Mucutuy en 1023, rescatados por la Fuerza Pública cuarenta días después de un accidente aéreo, puso al descubierto la realidad que vivía una de las niñas que hacía parte de este grupo de menores.
La justicia determinó que su padrastro, Manuel Ranoque, abusaba de ella desde que tenía diez años, y emitió un fallo condenatorio en su contra por los delitos de acto sexual con menor de 14 años y acceso carnal violento, ambos agravados.
Los hechos tuvieron lugar en un resguardo indígena ubicado en Solano, Caquetá, donde vivía la familia antes de que los niños se perdieran en la selva.
Una vez realizada la operación de rescate, el ICBF realizó un acompañamiento cercano a los menores, durante largo tiempo.
Ranoque había sido capturado en agosto de 2023, después de que su hijastra corroborara que había sido víctima de este sujeto.
Se dice incluso que la niña hizo caso omiso a los llamados de la Fuerza Pública, cuando se realizaba su búsqueda en zona selvática del Guaviare, porque no quería regresar con su padrastro.
Finalmente, por medio de la Operación Esperanza, que conmovió al país, los niños fueron rescatados y se encuentran ahora con su familia materna.










