El fin del racionamiento de agua en Bogotá sigue siendo motivo de controversia entre la Corporación Autónoma Regional (CAR) y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB). Las entidades no logran ponerse de acuerdo sobre cuándo y cómo suspender las restricciones al consumo de agua en la capital colombiana.
Mientras el Acueducto de Bogotá insiste en que aún no hay condiciones técnicas para levantar el racionamiento, la CAR ha manifestado su disposición para iniciar el proceso de normalización del suministro, basándose en indicadores positivos sobre el nivel de los embalses y el comportamiento de la ciudadanía.
¿Por qué resurgió el debate?
El pasado 2 de abril, la CAR autorizó a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá a incrementar en 1,56 metros cúbicos (m³) la captación de agua desde la planta de Tibitoc, ubicada en el municipio de Tocancipá. La decisión se basó en el aumento de las lluvias y en el reciente desempeño de los sistemas de regulación.
Este panorama favorable llevó al director de la CAR, Alfred Ballesteros, a afirmar que el alcalde Carlos Fernando Galán podría considerar, levantar el racionamiento en la capital.
Punto de discordia
Sobre la afirmación de Ballesteros, Natasha Avendaño, gerente general de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, criticó esta posible medida, dijo que: “Ante lo autorizado por la CAR, sorprende que desde esta entidad se indique que esto permite levantar el racionamiento de agua, cuando realmente el beneficio aportado no se ajusta a las necesidades de consumo”.
Además señaló que “Desde la empresa Acueducto, a través de sus equipos técnicos, siempre se ha buscado que una vez se recomiende el levantamiento del racionamiento, este no se tenga que volver a implementar. Es por esta razón que no se pueden tomar aún decisiones ligeras o hacer anuncios improvisados”.
Estas declaraciones provocaron una reacción por parte de la CAR, de hecho, Edwin García, director de Recursos Naturales de la CAR explicó que: “Nuestra decisión se toma en el momento adecuado, pues nuestros análisis hidrológicos basados en simulaciones de caudal y pronósticos de lluvias para los siguientes tres meses nos permiten garantizar el equilibrio entre los embalses del agregado Norte, es decir, Sisga, Neusa y Tominé y los operados por el distrito capital, a efectos de no generar estrés en este sistema de regulación o poner en riesgo el abastecimiento de los municipios de la cuenca alta del río Bogotá”.
¿Cuándo terminará el racionamiento de agua en Bogotá?
Esa es la pregunta que se hacen millones de habitantes de la capital. Si bien ambas entidades reconocen la mejora en los indicadores, la falta de consenso técnico y político ha generado incertidumbre sobre la fecha exacta en que se levantará la medida. La CAR, como autoridad ambiental, tiene la última palabra, pero el Acueducto insiste en que es momento de discutir una hoja de ruta clara para el regreso a la normalidad.











