El futuro inmediato de Jhon Jader Durán parece estar definido tras su corto paso por el Fenerbahce de Turquía. El atacante antioqueño viajó a Rusia y ya se encuentra en San Petersburgo, donde ultimará detalles para convertirse en nuevo jugador del Zenit, club dirigido por Serguéi Semak. Con este movimiento, el colombiano suma cuatro equipos distintos en el último año, una cifra poco habitual para un futbolista de apenas 22 años.
De acuerdo con reportes de la prensa rusa, Durán arribó al país este jueves 5 de febrero para completar los exámenes médicos y firmar su contrato. En el Zenit ocupará el lugar que deja Mateo Cassierra y compartirá vestuario con Wilmar Barrios, otro referente colombiano del club.
Un préstamo corto y sin opción de compra
La llegada de Durán se da luego de que se confirmara la cancelación definitiva del préstamo entre Al-Nassr y Fenerbahce, según información revelada por el periodista especializado Fabrizio Romano. La rescisión del acuerdo, que habría implicado una compensación económica para el club turco, abrió la puerta para que el Zenit avanzara en la negociación.
El vínculo con el equipo ruso será a préstamo por seis meses, hasta el final de la temporada. Además, el acuerdo no incluye opción de compra, por lo que, una vez termine el semestre, el delantero deberá regresar a Al-Nassr, club que mantiene sus derechos deportivos.
Una oportunidad clave pensando en la Selección Colombia
Más allá del cambio de camiseta, este movimiento representa una oportunidad decisiva para Durán. El delantero necesita minutos, regularidad y continuidad si quiere volver a meterse en la órbita de la Selección Colombia, especialmente con la mirada puesta en el Mundial de 2026.
El calendario juega a su favor, ya que la liga rusa regresará a la competencia en aproximadamente tres semanas, y el torneo se extenderá hasta mediados de mayo, un margen corto pero suficiente para intentar consolidarse.promesa en la Premier a un recorrido irregular
Hace apenas un año, el panorama era muy distinto. En enero de 2025, Durán era considerado uno de los delanteros jóvenes más prometedores del fútbol europeo. Con el Aston Villa, había marcado goles importantes en la Premier League y dejado huella en la Champions League, incluso frente a rivales de peso como el Bayern Múnich.
Sin embargo, su salida al Al-Nassr de Arabia Saudita, a finales de ese mismo mes, marcó un punto de quiebre. Tras un semestre irregular en Medio Oriente, llegó cedido al Fenerbahce, donde, aunque sumó goles, tampoco logró estabilidad total y volvió a cambiar de equipo en medio de versiones sobre problemas de adaptación.
El reto inmediato si quiere ir al mundial con Colombia
Ahora, en Rusia, el exjugador del Envigado deberá enfocarse en recuperar ritmo físico y ganarse la confianza del cuerpo técnico del Zenit. El margen de error es mínimo y el desafío es claro: convertir este breve paso en el punto de inflexión que su carrera necesita.










