El Clan del Golfo anunció la suspensión de los diálogos de paz que sostenía con el Gobierno de Gustavo Petro en Catar, luego de los acuerdos alcanzados entre el mandatario colombiano y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para intensificar operaciones militares y de inteligencia contra sus principales jefes.
La decisión se conoce tras la reunión bilateral del martes en la Casa Blanca, donde ambos gobiernos acordaron priorizar acciones conjuntas contra tres cabecillas criminales colombianos, entre ellos alias Chiquito Malo, máximo líder del Clan del Golfo.
Rechazo a ofensiva conjunta con Estados Unidos
A través de un mensaje publicado en la red social X, la organización armada —que se autodenomina Ejército Gaitanista de Colombia— calificó los acuerdos como un “atentado contra la buena fe” y los compromisos asumidos durante las conversaciones en Doha.
Según el grupo, los diálogos quedarán en pausa mientras sus miembros analizan el alcance del anuncio hecho tras el encuentro entre Petro y Trump. En el comunicado, también acusaron al presidente colombiano de anteponer intereses personales sobre la paz en los territorios.
Petro defendió la acción contra el Clan del Golfo
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que durante la reunión con Trump, el presidente Petro insistió en la necesidad de atacar directamente a Chiquito Malo, señalándolo como una amenaza prioritaria para la seguridad nacional.
Desde el Gobierno se ratificó que la cuenta desde la cual se difundió el mensaje sí pertenece al Clan del Golfo, despejando dudas sobre la autenticidad del pronunciamiento.
Un giro en la relación Colombia–Estados Unidos
La nueva estrategia marca un cambio de rumbo en las relaciones bilaterales, que en meses recientes habían estado marcadas por tensiones y cruces de mensajes entre Petro y Trump.
Antes del encuentro en Washington, el mandatario colombiano enfrentaba presiones por una supuesta falta de contundencia frente a las mafias del narcotráfico, situación que incluso derivó en sanciones por parte de Estados Unidos.
Diálogos de paz y críticas a la política de “paz total”
El Gobierno colombiano y el Clan del Golfo habían anunciado en septiembre el inicio de conversaciones en Catar, con el objetivo de avanzar hacia un eventual desarme a cambio de beneficios jurídicos.
Sin embargo, la política de “paz total” impulsada por Petro ha sido blanco de críticas, especialmente por el fortalecimiento de algunos grupos armados durante su mandato. En el caso del Clan del Golfo, el propio Ejecutivo ha reconocido un aumento en su número de integrantes.
Otros objetivos: disidencias y ELN en la mira
Además de Chiquito Malo, Colombia incluyó en la agenda conjunta con Estados Unidos a ‘Iván Mordisco’, jefe de una de las principales disidencias de las FARC, y a ‘Pablito’, comandante del ELN con presencia en la frontera con Venezuela.
“No son objetivos nuevos para Colombia, pero sí lo son para una acción coordinada con Estados Unidos”, explicó el ministro Sánchez en declaraciones a Caracol Radio.
Venezuela y cooperación regional contra el narcotráfico
El Gobierno colombiano confirmó que invitará a Venezuela a sumarse a esta ofensiva regional contra el narcotráfico, centrada en un mayor intercambio de inteligencia.
Sánchez precisó que, aunque Estados Unidos apoyará con capacidades estratégicas, la aplicación de la fuerza en Colombia estará exclusivamente a cargo de las autoridades nacionales, respetando la soberanía de cada país involucrado.












