El Banco de la República endureció su política monetaria con un aumento de 100 puntos básicos en la tasa de interés, en medio de un repunte inflacionario y fuertes diferencias dentro de la Junta Directiva y con el Gobierno Nacional.
Decisión dividida en la Junta del Emisor
La Junta Directiva del Banco de la República aprobó este viernes un incremento de 100 puntos básicos en la tasa de interés de política monetaria, que pasó de 9,25% a 10,25%. La decisión fue anunciada por el gerente del Emisor, Leonardo Villar, durante una rueda de prensa en Bogotá, acompañado por el ministro de Hacienda, Germán Ávila.
La votación evidenció profundas diferencias: cuatro codirectores respaldaron el aumento, dos se inclinaron por una reducción de 50 puntos básicos y uno propuso mantener la tasa sin cambios.
Inflación por encima de la meta, la principal preocupación
Según explicó Villar, la medida responde al comportamiento de la inflación, que se ubicó en 5,1%, con proyecciones que indican que podría superar el 5,4% en lo que resta del año y en los próximos períodos. “El objetivo es que se retome la senda de decrecimiento de esa inflación”, señaló el gerente, al advertir que las expectativas inflacionarias siguen alejadas de la meta del Banco de la República.
Gobierno expresa su desacuerdo
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, manifestó el desacuerdo del Gobierno Nacional con la decisión adoptada por la mayoría de la Junta. “El Gobierno quiere expresar su total desacuerdo con la opinión que presentaron cuatro miembros de la Junta, una posición que consideramos no es responsable con la realidad económica que vive el país”, afirmó.
Impacto directo en el bolsillo de los colombianos
El aumento de las tasas de interés tendrá efectos inmediatos en los hogares. Productos financieros como créditos hipotecarios, préstamos para vehículos y tarjetas de crédito se encarecerán, lo que se traducirá en mayores pagos de intereses para quienes ya tienen deudas o planean adquirir nuevas obligaciones.
¿Qué viene para la economía?
Analistas económicos señalan que las presiones inflacionarias están relacionadas, en parte, con el incremento del salario mínimo para 2026. Las proyecciones indican que la inflación podría cerrar el año entre 7% y 8%, muy por encima de la meta del Emisor.
Ante este panorama, expertos no descartan que el Banco de la República continúe elevando las tasas de interés por encima del 10% como estrategia para contener el alza de precios.










