Conmoción generó en Colombia la declaración del gerente del Hospital San Rafael de Antioquia, Luis Fernando Arroyave, quien lloró en rueda de prensa al revelar que no ha podido pagar a su personal por la deuda millonaria que las EPS tienen con el centro de salud.
Al ser consultado sobre dicha situación, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, en entrevista con 6 AM W, contestó que “los ricos también lloran”.
La indignación y el rechazo a esa declaración del alto funcionario no se ha hecho esperar, sobre todo teniendo en cuenta que la crisis en el sistema de salud, solo en Antioquia, les impide a 60 clínicas y hospitales prestar sus servicios y realizar los pagos de nómina.
En entrevista con Noticias RCN, la secretaria de Salud de Antioquia, Marta Cecilia Ramírez, insistió en que la de Jaramillo “es una frase indolente, inconsciente e irresponsable porque es el ministro de la cartera y transmite a la población desesperanza y porque los que están viviendo el dolor, los que están viviendo la amenaza de muerte, son los pacientes y los que están enfrentándose a la falta de pago son los trabajadores de la salud. Ellos son los que están escuchando y los que están sufriendo”.
RCN informó que “tras viralizarse la reacción de Arroyave, el Hospital San Rafael recibió un pago de 19 millones de pesos, de una deuda de casi 9.000 millones, que la Nueva EPS, intervenida por el Gobierno Nacional, acumula desde hace meses”.
Respecto a dicho panorama, “el ministro anunció que va a mandar la Superintendencia de Salud al Hospital San Rafael, porque la crisis se debe a la mala administración y puede que exista la mala administración y se tenga que trabajar en muchos de los casos, pero no es esta la razón principal de la crisis, porque el hospital está en un programa de saneamiento fiscal y financiero, que conozco a detalle”.
Llaman “indolente” al ministro de Salud
La secretaria Ramírez le recalcó al ministro Jaramillo que “todos lloran”, en especial por “la muerte documentada de más de 2.000 pacientes por la falta de entrega de medicamentos, pacientes con enfermedades huérfanas y pacientes con VIH, pacientes con cáncer. Lloran y lloran sus familias por la indolencia del ministro”.
Para Ramírez, “esta profundización de la crisis fue premeditada, precisamente, para presionar por una reforma que no fue consensuada y por eso se cayó en el Congreso. No lo previeron y, si lo hicieron, se muestran indolentes y omitieron que los más perjudicados iban a ser los pacientes”.











