Después de haber cometido un crimen y de manipular a su hijo para que no lo delatara, un padre de familia vivió una década en libertad. Sin embargo, la justicia llegó y el hombre fue capturado por el asesinato de su esposa y condenado a prisión en el Reino Unido por el resto de sus días.
Las autoridades indicaron que el hombre identificado como Robert Rhodes, de 52 años, fue capturado y sometido a juicio por segunda vez luego de que su hijo acudiera a las autoridades y delatara a su padre, tras argumentar que fue obligado a dar una versión falsa sobre el asesinato de su mamá.
¿Cómo se produjo el homicidio?
De acuerdo con el testimonio del hijo dado en la corte, la tragedia ocurrió la noche del 2 de junio de 2016. En ese entonces, él tenía 9 años y fue quien llamó a la Policía al ver a su madre, Dawn Rhodes, sin vida, al interior de la cocina.
Cuando las autoridades recolectaron el material probatorio y testimonial del caso, realizaron el primer juicio en el año 2017, en el Old Baley. En esa oportunidad, Robert Rhodes informó que actuó en defensa propia, asegurando haber sido atacado por su esposa y en el forcejeo, también habría resultado herido el menor.
La versión dada por el padre fue respaldada por el hijo, quien permitió que el hombre quedara en libertad. Sin embargo, las cosas cambiaron, pues en el 2021, cuando el menor entró en la adolescencia, comenzó a tener serios problemas de comportamiento, por lo que tuvo que acudir a un sicólogo y en una de las terapias relató lo ocurrido aquella noche.
En el año 2022, el joven decidió declarar ante la Policía asegurando que fue manipulado por su padre, quien le ordenó mentir y declarar únicamente lo acordado.
“La nueva evidencia aportada por el testimonio del menor fue profundamente perturbadora y dejó en evidencia el nivel de planificación del acusado”, aseguró una fuente judicial.
Por medio de la investigación y del nuevo testimonio, la Fiscalía pudo determinar que Rhodes, además de asesinar a su compañera sentimental, hirió de manera intencional a su hijo. Además, se generó a sí mismo varias lesiones para sustentar su coartada.
Abusos en la relación
En la segunda indagatoria, el acusado afirmó que el crimen se dio debido a que era objeto de violencia doméstica, manipulación emocional y control coercitivo. Señaló que formó una familia con Dawn siendo muy joven y que la relación se fue deteriorando con el pasar del tiempo. Señaló que lo que quebró la relación consistió en una infidelidad ocurrida en el 2015, asegurando que el crimen se dio en ese contexto.
Frente a esto, el hijo de la pareja aseguró que las marcas y secuelas del crimen nunca desaparecerán y que producto de ese episodio, padece problemas de salud mental.
“Me manipuló, me hizo dudar de mí mismo y destruyó a mi madre mientras fingía ser la víctima”, dijo el hijo en el segundo juicio.
Tras examinar las pruebas, un juez lo declaró culpable por los delitos de perjurio, obstrucción a la justicia y crueldad infantil y fue sentenciado a cadena perpetua en el Reino Unido, con un mínimo de 29 años y medio en la cárcel, por el homicidio de su pareja.










