Desde este miércoles, Ecuador aplicó nuevas restricciones en sus fronteras terrestres y dejará habilitado únicamente un paso oficial hacia Colombia y otro hacia Perú, como parte de una estrategia de seguridad nacional anunciada por la Cancillería.
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana informó que la decisión ya fue comunicada de manera formal a los gobiernos colombiano y peruano. La medida busca reforzar el control en zonas estratégicas, en medio del complejo panorama de orden público que enfrenta el país.
En el caso de la frontera con Colombia, el único paso autorizado será el Centro Nacional de Atención Fronteriza (Cenaf) de Rumichaca, que conecta la provincia ecuatoriana de Carchi con el departamento de Nariño. Para el tránsito hacia Perú, se mantendrá habilitado el Centro Binacional de Atención Fronteriza (Cebaf) de Huaquillas, ubicado entre la provincia de El Oro y el departamento de Tumbes.
Estas decisiones se dan en el contexto del “conflicto armado interno” declarado en 2024 por el presidente Daniel Noboa, una medida con la que el Gobierno intensificó la ofensiva contra las bandas criminales, catalogadas oficialmente como organizaciones terroristas. Según las autoridades, estos grupos estarían detrás del aumento sostenido de la violencia que ha llevado a Ecuador a encabezar las cifras de homicidios en América Latina.
Además, el fortalecimiento de los controles fronterizos ya había sido abordado a nivel regional. El pasado 12 de diciembre, durante el decimosexto Gabinete Binacional, el presidente Noboa y el mandatario interino de Perú, José Jerí, acordaron reforzar la vigilancia en las zonas limítrofes con apoyo tecnológico, ante los elevados niveles de criminalidad que se registran en estos corredores fronterizos.
Las autoridades ecuatorianas no han precisado cuánto tiempo se mantendrá esta restricción, aunque recalcaron que se trata de una acción preventiva orientada a garantizar la seguridad y el control territorial.












