La madrugada de este martes, la comunidad en el sur de Cali despertó con zozobra tras escuchar dos detonaciones, en inmediaciones del barrio Mariano Ramos. Según la prensa local, la primera detonación fue activada a las 3:50 a.m. y la segunda 20 minutos después, a las 4:10 a.m.
De acuerdo con las autoridades, dos uniformados, quienes se movilizaban en una moto y realizaban labores de reconocimiento y control a pocas calles del Polideportivo María Isabel Urrutia, por la carrera 40 con la calle 50, fueron sorprendidos con una carga explosiva.
Los uniformados fueron remitidos de urgencia hacia el hospital Valle de Lili, pero producto de las esquirlas y las lesiones perdieron la vida. El Tiempo pudo confirmar las identidades de los policías fallecidos, que corresponden al subintendente Jorge Leandro Gómez, de 36 años, y el también subintendente Robert Steven Melo, de 33 años.
Ambos llevaban tiempo en la institución; el primero, 15 años, mientras que el segundo, 12 años dedicados a la Policía Nacional.
Tras el ataque, miembros antiexplosivos acordonaron la zona para descartar la presencia de otro artefacto explosivo que pueda atentar contra la seguridad de las fuerzas armadas o de la comunidad. A su vez, las autoridades adelantaron un plan candado en el suroriente de la capital del Valle del Cauca para dar con los responsables del hecho.
Aunque por el momento no se ha podido constatar quién estaría detrás del atentado, las autoridades creen que, por el material utilizado en la fabricación de los explosivos, sería el ELN.
Otra explosión se vivió en el sur de Cali
Mientras trasladaban a los dos policías heridos, se reportó una segunda explosión en un sitio de transferencia de escombro muy cerca de la escombrera ubicada en el sector de la 50 con Simón Bolívar.
Tras la segunda explosión, miembros de la Policía se dirigieron al lugar para inspeccionar el sector y hacer un nuevo barrido para descartar otros artefactos explosivos. Por fortuna, no hubo víctimas.
Estos hechos se presentan en el contexto del paro armado de tres días impuesto por el ELN que deja más de 50 acciones intimidatorias en varias regiones del país.











