Vicky Dávila, candidata presidencial, en entrevista con el diario El Tiempo, dejó claros sus puntos de vista de cara a la presidencia. Habló de las implicaciones que dejó el magnicidio de Miguel Uribe Turbay, de las amenazas a su seguridad y de lo que quiere hacer si llega a ocupar uno de los cargos más deseados, la presidencia de la República.
Para Vicky Dávila, la unión hace la fuerza, pero en un tema particular, y es con respecto al vínculo de candidatos antipetristas. Aunque está a favor de esta lucha, prefiere no aliarse con lo que considera que está acabando con el país y es la corrupción.
“Esa unidad debe ser transparente, que no significa aliarse con la corrupción, seguir en lo mismo, pactar con criminales o con mafias. Eso no lo haré yo”, aseveró.
Con respecto al asesinato de Miguel Uribe Turbay, aclara que esta muerte dejó un dolor y un vacío muy grande en Colombia y evidenció que este acto violento implica un retroceso en materia de seguridad, que muestra la polarización en la que se encuentra el país.
Para Vicky Dávila, la muerte de Uribe Turbay es el regreso de la violencia, pues asegura que “fue un magnicidio, parte de un plan de eliminación de un sector de Colombia en medio de una campaña electoral. En dos meses le dispararon a Miguel, condenaron a Uribe y terminó Miguel muerto”, argumentó.
Y reflexiona no solo sobre la política, sino sobre las implicaciones que ha generado en su seguridad su postulación como candidata a la presidencia, pues a raíz de su lucha ha sido objeto de amenazas de muerte. Aunque afirma tener miedo, dice que este sentimiento no debe frenar su proyecto político.
“Pienso que en realidad me pueden matar, que mis hijos se pueden quedar sin mamá y no va a pasar nada. Tristemente, el país va a seguir igual si no lo cambiamos. Polarizado, violento. Ahora estamos pensando qué sigue… Tengo muchas amenazas. El director de la policía estuvo en mi casa el 12 de junio, cinco días después del atentado contra Miguel, y me dijo: “Tenemos información de que la van a matar ya”. Imagínese eso tan berraco. Y uno debe tomarlo con los pies en la tierra, con frialdad, con responsabilidad, pero no se puede doblegar, ni entregar ni arrodillar. Hay que seguir adelante”, dice en tono reflexivo.
Y con respecto a su propuesta política, dice que quiere revivir a una de las empresas más emblemáticas de Colombia como Ecopetrol, así como fortalecer la exploración de petróleo y gas. No le teme al Fracking, sino que busca hacerlo “sin complejos” y pretende reducir el gasto público.
“Haremos una reducción del gasto para atender el déficit, que según los expertos va a llegar al 7.8 por ciento, muy grave. Atenderemos la deuda haciendo no solo la reducción de gasto, sino acabando con el actual despilfarro. Va a tocar fusionar algunos ministerios y entidades”.
Y en cuanto al impulso al sector económico y empresarial, busca retomar los sectores que hoy están golpeados.
“Estamos trabajando en un plan de crecimiento sostenible y serio, de la mano de impulsar la infraestructura, el sector de vivienda, los de construcción, turismo, agro, comercio. Y algo que es fundamental (…) es Ecopetrol, la industria petrolera. Me voy a dedicar a explorar más petróleo, a buscar gas. (…) Haremos fracking sin ningún complejo”, sentenció.
Con respecto a someterse a una consulta por parte del Centro Democrático, aseguró no poder responder, sino que afirma que quiere seguir trabajando para que más personas conozcan sus propuestas de campaña.
“Ahora estoy preocupada por crecer, por llegar a más ciudadanos. En las encuestas me va muy bien, a diferencia de lo que me desean algunos de mis adversarios u odiadores gratis, o de pronto con motivos”, puntualizó.