María Tarazona en entrevista con el programa ‘Los Informantes’ abrió su corazón y ofreció, por primera vez, su testimonio sobre los momentos más difíciles que ha vivido con Miguel Uribe Turbay, tras el atentado.
También relató cómo en días posteriores su recuperación fue catalogada como una “cadena de milagros” y de qué manera, los días siguientes han estado marcados por la fe y el agradecimiento al equipo médico.
En diálogo con María Elvira Arango, la esposa del senador Uribe Turbay aseguró que siempre ha estado al lado de su esposo en la Fundación Santa Fe, donde ha permanecido desde el mismo día del ataque. Allí ha sido vista enviando saludos y señales de apoyo a través de las ventanas del centro médico.
Asimismo, agradeció la labor del personal de salud y de los doctores, quienes han estado pendientes de la evolución del senador Uribe. “Estoy confiada, está en las mejores manos, son un ejército de ángeles.”
No rendirse, esa es su postura
Pese a la gravedad del incidente que tiene entre la vida y la muerte al precandidato presidencial, María Claudia Tarazona no se rinde porque esa fue la promesa que le hizo a su esposo: cuidar a su pequeño hijo e hijas y mantener unida a la familia. Y se aferró a la esperanza pese a que los médicos le dieron, en un primer momento, los peores pronósticos.
Los doctores me dijeron: “Migue entró en muerte cerebral y es cuestión de horas”, recordó María Tarazona con el corazón roto.
Con el diagnóstico devastador en mente y el alma rota, María Tarazona le explicó a sus hijos sobre lo que podría suceder y les pidió que le enviaran un mensaje de despedida.
Ya en la clínica y con los mensajes de sus hijos, María Tarazona se despide y y le hace una promesa: “Amor lindo, hiciste un trabajo maravilloso, no solamente con nuestra familia, con nuestro hijo, con las niñas, conmigo, como papá. Hiciste un trabajo maravilloso en Colombia. Vete tranquilo. Yo voy a estar aquí para Alejandro, que es tu mayor tesoro, y lo voy a cuidar con todas las fuerzas de mi corazón (…) y cuando él tenga hijos, te voy a ir a buscar y va a ver una segunda oportunidad”, recordó Tarazona.
Luego de esta confesión ocurrió, según ella, una cadena de milagros. Según los médicos, Miguel se estaba recuperando y fue el doctor Fernando Hakim, médico neurocirujano, quien le da la buena noticia.
“El doctor Hakim me dice: Es otro paciente, es otro cerebro y Miguel se está recuperando”.
Por eso, reafirma su promesa y no pierde la fe en ver de nuevo a su esposo y volver a compartir con él su vida porque su decisión fue no rendirse.
“Estoy entregada completamente, para mí no es una opción”, reiteró y aseguró que no puede mirar las imágenes del atentado, porque es algo que no soporta.
Por ahora, María Tarazona se aferra a su familia, a su pequeño hijo y a las oraciones que muchos colombianos hacen día tras día. Por ello, decidió vivir el día a día aferrada a la esperanza.