La Fiscalía reveló un dato clave en el proceso judicial por el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay: el celular utilizado por el menor que disparó fue arrojado a un río junto con otras pruebas. La información salió a la luz durante la audiencia de alias ‘El Costeño’, señalado como el principal responsable de planear el ataque.
El ataque ocurrió el pasado 7 de junio en el parque El Golfito, en la localidad de Fontibón, donde un adolescente le disparó al político. Según las autoridades, la estructura criminal utilizó al menor de edad para tratar de evadir la justicia.
Los criminales intentaron borrar la evidencia
De acuerdo con la fiscal del caso, luego del atentado, los implicados activaron un plan de escape meticuloso. Carlos Eduardo Mora, uno de los presuntos cómplices, fue quien se encargó de deshacerse del celular, la chaqueta y la gorra que portaba el joven atacante. Los objetos, fundamentales como posibles elementos probatorios, fueron lanzados un río con el fin de impedir su rastreo.
Estos elementos estaban inicialmente en poder del grupo que se movilizaba en un Chevrolet Spark, vehículo que también fue ocultado por orden de los cabecillas para entorpecer las investigaciones.
Alias ‘El Costeño’, cerebro del atentado
La Fiscalía identificó a Elder José Arteaga, alias ‘El Costeño’, como la persona que coordinó toda la logística del atentado. Desde elegir al menor como autor material del ataque, hasta establecer cómo debían moverse los implicados luego del hecho, Arteaga habría liderado cada paso del plan.
Tras el disparo, él y otros miembros del grupo huyeron hacia la localidad de Santa Fe, donde, según la Fiscalía, se refugiaron en un bar y planearon cómo eliminar evidencias que los comprometieran.
Uno de ellos, William González, alias ‘El Hermano’, habría sido el encargado de vender un segundo celular, también con la intención de evitar que las autoridades los rastrearan por medio de geolocalización.
Vehículo desaparecido y prueba crucial
El Spark, usado para transportar al menor hasta el lugar del ataque, es una pieza clave para las investigaciones. Sin embargo, hasta el momento, su paradero sigue siendo incierto. Las autoridades tienen indicios de que fue ocultado como parte del plan para destruir cualquier vínculo entre los autores y el crimen.
Menor de edad, parte de una estrategia premeditada
Para la Fiscalía, la participación de un adolescente no fue accidental, sino una decisión calculada para aprovechar los beneficios del sistema penal juvenil colombiano. Al ser menor, el autor del disparo podría recibir una sanción más leve, una táctica común en estructuras delictivas que buscan evadir condenas severas.
El proceso judicial continúa
La audiencia contra ‘El Costeño’ duró más de tres horas y permitió a la Fiscalía exponer la forma en que la banda intentó ocultar su rastro tras el atentado contra el senador, quien en ese momento avanzaba en su campaña presidencial.
Miguel Uribe, por su parte, continúa su proceso de recuperación en la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde ya cumple más de un mes internado y su familia aún aguarda por avances significativos en su estado de salud.